José Cortazar Navarrete–Mérida, Yuc.- En opinión de expertos e investigadores sobre la calidad del agua en la península de Yucatán, esta goza de “buena salud”, hay suficiente, es buena y pero es preciso cuidarla y determinar políticas públicas y concientización para cuidarla, concluyeron en el foro Manejo y preservación del agua en Yucatán.
En este evento en el que participaron especialistas de la Universidad Autónoma de Yucatán, del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional y de la Universidad Nacional Autónoma de México, se concluyó que, es importante que se apliquen políticas públicas más eficientes y directas, primordialmente para preservar el valioso líquido ante el crecimiento y desarrollo industrial de la zona peninsular.
En orden de presentación participaron los docentes Mónica Chávez Duran, con el tema “Pasado y presente del agua en Yucatán”, Israel Sánchez Domínguez: “tecnologías asociadas al agua”; Julia Pacheco Ávila; “Procesos de contaminación del agua en Yucatán y sus posibles alternativas de solución” y Mario Alberto Martínez Núñez, “Utilización de las ciencias ómicas para el monitoreo del agua”.
En la discusión y planteamientos, los especialistas ofrecieron una serie temas sobre los alcances y condiciones del impacto del crecimiento de zonas urbanas en la zona peninsular y sobre las necesidades de cuidado y protección de los mantos acuíferos de la región.
De manera particular, Chávez Durán destacó que, hasta este momento la península de Yucatán no tiene un riesgo de desabasto de agua, como sucede en otras zonas del país. Es vital establecer, expuso que, es preciso estar atentos a los cambios que se están registrando con el cambio climático.
Es preciso también establecer un orden territorial, una serie de estrategias para detener el daño que están recibiendo los mantos acuíferos por agroquímicos que han contaminado el subsuelo y que ciertamente están erosionando la condición de uso del vital líquido para las actividades productivas que dependen del agua, en aspectos directos turismo, agricultura, apicultura, destacó.
Por su parte, Julia Pacheco Durán, destacó que ciertamente hay contaminación en los mantos acuíferos de la zona peninsular, pero que es preciso atender debidamente este problema y darle una solución porque, dijo, Yucatán, Campeche y Quintana Roo disponen de una reserva de agua suficiente, pero no debe de desperdiciarse, aseveró.
Apuntó que los estudios realizados en diferentes puntos de Yucatán, marcan que, hay zonas que requieren de una mayor atención. De momento, expuso se solicitó y aprobó establecer la zona protección de los municipios del centro como reserva hídrica, porque es la que abastece a la zona metropolitana de Mérida y cinco municipios.
Refirió que, se han verificado estudios sobre el comportamiento de la calidad del agua antes y después de los fenómenos climatológicos, huracanes, temporadas de lluvias, para establecer la condición y presencia de bacterias, elementos contaminantes y posibles daños y estos reportes se han entregado a las autoridades para que verifiquen y tengan seguimiento sobre los aspectos más importantes a considerar para poder seguir disfrutando del agua del subsuelo peninsular.
Recalcó que, ciertamente hay registros de contaminación severa en pozos de hasta 12 metros de profundidad, pero en este momento, las fuentes de recarga para el uso de domestico se están extrayendo de pozos de 40 y 50 metros, con baja oxigenación y que minimizan la presencia de bacterias.
En su intervención, el maestro Israel Sánchez Domínguez, expuso sobre el uso de aguas embotelladas y la presencia de empresas agropecuarias que han contaminado el subsuelo, cenotes y cavernas, como es el caso de las plantas porcícolas. Expresó que se ha dado seguimiento a registros de empresas que ya tienen servicios y procesos de manejos de aguas residuales y tratamientos que se generan antes de regresar el líquido al subsuelo.
Explicó que, de la misma manera, se ha dado seguimiento a la instalación de empresas como la Cervecería Modelo y los mecanismos que implementa para la obtención de agua para sus productos y el manejo de sus aguas residuales, que se han dado de manera responsable y de acuerdo a las normas establecidas por la ley.
De la misma forma, Mario Martínez Núñez, presentó un estudio de monitoreo y contaminación del litoral del puerto de Sisal y la Reserva Ecológica de El Palmar y estableció que, a través de las ciencias ómicas, -seguimiento bacteriológico del agua- ha sido posible establecer estudios sobre el impacto de las bacterias, elementos de agroquímicos y fracturas del relleno sanitario hacia las cosas yucatecas.
Dijo que, es notorio el impacto de los problemas que tienen los municipios costeros con los tiraderos a cielo abierto y recalcó la falta de conciencia y atención de las autoridades ante el daño que ocasionan los habitantes de estos asentamientos a las zonas de manglares, ciénagas y asentamientos lagunares de las costas yucatecas con basura.
El foro, concentró a estudiantes de diferentes especialidades y tareas profesionales, activistas y ambientalistas quienes opinaron y cuestionaron sobre los problemas que se están presentando por la contaminación. Este es el primero de una de serie de eventos destinados a discutir y ofrecer alternativas sobre la contaminación y la preservación del acuífero yucateco.
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