José Cortazar Navarrete– Mérida, Yuc- En opinión del Edgardo Bolio Arceo, director del Instituto Municipal de Planeación de Mérida, (IMPLAN), el gobierno federal debe de modificar sus políticas en materia de vivienda, porque las formas y procesos que se han emprendido en materia de promoción y construcción de vivienda impactan ya la sociedad.
Bolio Arceo, quien participó en el XXII Congreso de Urbanismo, que se realiza en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán, señaló que, el crecimiento de las ciudades se ha desbocado debido a las políticas federales de hacer vivienda, únicamente para tener números y no para medir y establecer estrategias que permitan que los ciudadanos tengan una forma real de vinculación con el sitio donde viven y trabajan.
Destacó que, el Infonavit (Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores), cambió sus políticas y de ser constructor y desarrollador de vivienda, pasó a ser solo una empresa fiduciaria de entrega números. Eso obligó a que, empresas del sector de la construcción desarrollaran la vivienda y los resultados no han sido favorables, porque rompen normas de planeación, de movilidad en ciudades, expuso.
De alguna manera, el crecimiento tan grande que se ha dado en muchas ciudades del país no fue planificado, este problema contraviene los Planes de Desarrollo Municipal, obligan a establecer acciones que muchas veces no se pueden cumplir por demanda de servicios, equipamiento ante la falta de recursos de los municipios.
Las instancias de gobierno tienen que coordinarse para establecer estrategias y no desencadenar mayores problemas, que al final los sufre y paga el ciudadano. Porque, el municipio no puede contener el desarrollo de centros habitacionales sin los recursos suficientes para atender sus demandas, agregó.
El municipio es la entidad que debe de poner orden y el orden no siempre la gusta a las personas, pero es necesario, recalcó. Las ciudades que han crecido de una manera desordenada se llenan de problemas que el ciudadano exige, pero que, muchas veces la autoridad municipal no puede cubrir por falta de recursos, enfatizó.
De ahí la necesidad de establecer un cambio de rumbo y que los organismos encargados de desarrollar vivienda, entiendas las necesidades del municipio y no solo establecer números de créditos y casas entregadas, agregó.
De igual manera, el crecimiento desordenado de las zonas urbanas establece incremento en costos de movilidad, de equpamientos y servicios para la autoridad y el ciudadano y estos temas no se consideran en estas políticas de desarrollo de vivienda y sí se reflejan en los estándares de calidad de vida de una ciudad y sus ciudadanos, apuntó.
Este problema ya se vive en Mérida, estableció Bolio Arceo, ha sido una tendencia de más de tres décadas para la ciudad, se ha acelerado el crecimiento de la ciudad y hoy sabemos, por cifras de las dependencias que evaluan procesos gubernamentales que, la ciudad ha aumentado notablemente en número de habitantes, vehículos, zonas habitacionales y fraccionamientos, repuso.
El problema es que, en tanto no cambien estas políticas el crecimiento seguirá siendo desordenado, caótico y sin las condiciones a darle a la población las condiciones a tener una inclusión, un mecanismo de responsabilidad en los problemas de la ciudad, un desgaste en movilidad y mayor requerimiento de recursos de la autoridad para dotar de servicios a los espacios de nuevos asentamientos poblacionales.
No hay un plazo fatal, pero es importante que se tomen desiciones, los problemas son visibles, la ciudadanía está conciente de estos cambios y transformaciones y las muchas necesidades que se requieren a partir de estos puntos de diferencia entre quienes consideran criterios de cambios y mecanismos de transformación en las maneras y formas que permitan una planeación acorde a las condiciones economicas que tiene cada autoridad municipal, comentó.
Descubre más desde NotaTrasNota
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
