José Cortazar Navarrete– La muestra y exposición “Tonas Zapotecas” es el reflejo de la capacidad de artista mexicano de procesar y transformar su capacidad, cultura, tradiciones y misticismo en obras de arte. Una selecta cantidad de piezas, todas ellas, brillantemente elaboradas a mano, ofrecen una alternativa para acercarse poco más, a casi un milenio de costumbres, ritos y cosmovisiones del pueblo zapoteca.
La exposición Tonas Zapotecas, se presenta en e lobby del hotel Presidente Intercontinental, en el Centro Histórico de Mérida, que aglutina 60 trabajos hechos en madera, procesados y pintados a mano, por estos dos importantes artesanos que han presentado sus propuestas incluso en Roma, Italia, para el Papa Francisco.
En esta su primera visita a Mérida, María Ángeles y Jacobo, originarios de San Martin Tilcajete, comunidad ubicada al sur de la capital del estado de Oaxaca, presentan una amplia muestra sorprendente de su capacidad creadora, producto de cientos de años de transmisión oral y manual y que ahora forja un proyecto que construyen en un taller al que han bautizado como “Palo que habla”.
En sus expresiones y vivencias, el binomio artístico, promocionado y curado por Galerías Yawi. Arte Tradicional, insisten en cumplimentar una vasta capacidad observadora que se refleja en sus finas tallas y acabados. Que se nutre de ancestrales tradiciones que se mantienen como una profunda huella de la identidad y capacidad de las culturas mesoamericanas que se mantienen vivas.
En un dialogo con María Ángeles y Jacobo, descubrimos su humildad y necesidad de insistir que, sus trabajos y propuestas son una forma de llevar el mensaje de que su pueblo, sus costumbres y formas de vida se mantienen, aún cuando el impacto modernizador va diluyendo poco a poco valores y formas de expresión de los pueblos originarios de la región zapoteca.
En su explicación, los artistas marcan como condición, que es imperativo que los mexicanos tengan la posibilidad de conocer los ideales, formas de vida y la filosofía mística del pueblo zapoteca que se refleja en cada una de las piezas que se traen a esta exposición.
María Ángeles y Jacobo, deslumbran por su sencillez, pero a la vez por su determinación de gestar un diálogo fluido y uniforme de cada unos de los proyectos que se presentan en esta muestra cultural.
Han perdido la cuenta del número de piezas que han fabricado en poco más de 35 años de trabajo. Sus obras han recorrido el mundo y ellos con sus tallas, señalando a todos los que acuden la importancia de las vivencias y de los zapotecos en su simbiosis con la naturaleza.
Todas las obras de esta exposición son animales, todas ricamente detalladas en pinturas naturales, piezas vestidas de filigrana que advierten la paciencia y sabiduría de los artistas y sus afanes ya que cada especie animal forma parte de su mundo y de su espiritualidad, porque cuando un niño zapoteca nace, se le asigna un animalito protector, que se convierte en su amuleto, en su alter ego, en su vinculación con la vida y la naturaleza.
Por ello, se aprecian, gallos, armadillos, perros, gatos salvajes, toros, coyotes y jaguares, en piezas pequeñas y también en tallas mayores y muy grandes que ofrecen una única oportunidad para establecer una posibilidad de dialogo personal con los artistas a través de sus trabajos.
Los nahuales, tonas, proveniente de la palabra totem y ahora conocidos como alebrijes de Jacobo y María Ángeles, son las obras que realizan estos reconocidos artistas a traves de un taller-colectivo-escuela, que busca mantener viva una tradición en la talla de la madera y en la posibilidad de crear mágia con sus capacidad transformadora.
Nos queda claro, dijo, que las artesanías son productos comerciales, ahora cada vez más por el volumen de artículos que se elaboran para los turistas, sí, dice Jacobo, es posible y viablemente económico hacer este tipo de artesanía, pero a la vez es solo una forma de comercializar un producto, por ello, esta pareja va mas allá de una simpre tarea creadora para convertir y desarrollar cada tarea en una verdadera obra de arte.
Este colectivo, tiene como objetico que un mayor número de jóvenes artesanos, trabajen la madera y puedan construir también sus obras. Según nos explican, este proceso y capacidades se han ido perdiendo, debido a que los jóvenes oaxaqueños zapotecas, no se sentían orgullosos de estas tradiciones y cultura, tarea que se ha retomado a través de la propuesta “Palo que habla”.
De esta manera, “Palo que habla” es ha convertido en un compromiso y visión lograda entre familia, amigos y trabajadores del proyecto. Se trata de que, se incremente el orgullo de los zapotecas por sus valores, tradiciones y costumbres, pero también, impulsar la preservación de estas formas de vida que, por efectos de la globalización, la mercadotecnia y modas se diluyen entre los jóvenes, detallan los artistas.
Cada talla, cada Tona, es un pedacito de nosotros, es un reflejo de nuestro vínculo con la tierra, la naturaleza, con nuestro entorno y nuestro futuro, pero también con nuestro pasado y nuestos ancestros, explican los artistas.
El caminar de esta pareja llevando sus obras, ha convertido a San Martín Tilcajete, es un recinto muy visitado por artistas y turistas que admiran y compran sus obras. Una parte de esta exposición está a la venta y gran parte de los recursos de estas ventas sirven para una propuesta que estan desarrollando que es un laboratorio, un banco de germoplasma para preservar semillas de varias especies de flora de la region del centro de Oaxaca.
Especies como el copal, el maguey, el sabino, el nahual, son especies que han sido sobre explotadas y hoy deben de preservarse, por ello, la intención de conservar semillas y especies animales para esta zona del país, señalan los artistas.
Este proyecto establece un espacio de bioconservación que ayudará a 16 pueblos de la zona zapoteca de Oaxaca a preservar sus materiales para continuar desarrollando y procesando maderas para sus trabajos y tallas, comentó.
Finalmente, María Ángeles y Jacobo, reiteraron que en su visita a Yucatán, también intentan establecer un vínculo con artesanos mayas para aprender, conocer e interrelacionarse con las muestras manuales que aquí fabrican sus herederos de la cultura yucateca.
.
Descubre más desde NotaTrasNota
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
