La hechicería y los rituales de brujería en México, han puesto en riesgo la supervivencia de uno de los polinizadores más importantes de la biosfera: el colibrí.
Nuestro reportero nos acerca al trabajo que académicos de esa nación vienen llevando a cabo con el fin de proteger a estas aves que son capturadas para hacer los llamados «amarres de amor».
El colibrí era visto como un ave asociada a deidades y libertad entre los mexicas. Quien lo capturara, seguro recibiría el castigo de los dioses.
Para los aztecas, es el dios de la guerra, pero no porque su mención connote violencia, sino porque representa la lucha interna que cada ser humano enfrenta para ser libre.
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