José Cortazar Navarrete Mérida, Yuc. 28 de mayo– Rumbo al proceso de certificación turística determinada para las empresas turísticas, el Centro de Convenciones Siglo XXI, recién remodelado iniciará un proceso de modificaciones para cumplir con las exigencias sanitarias. Autoridades de Cultur informaron que, se colocarán arcos sanitizadores, de aplicarán medidas correctivas en los espacios de exposición y nuevos mecanismos de accesos a sanitarios y áreas comunes.
Según se pudo establecer, el Centro de Convenciones permanecerá con la infraestructura médica, como hospital auxiliar durante la contingencia sanitaria. Ahí se han instalado unas 300 camas y servicios para atender a posibles pacientes positivos de Covid 19, hasta el mes de agosto.
Tras completar este proceso, los espacios de exposiciones, áreas públicas y los cines tendrán modificaciones para dar cabida a eventos y actividades que se han agendado, estableciendo las rígidas normas de seguridad sanitaria, sana distancia y cumplimientos sanitarios para los espacios de baños, área de cocina y accesos y también para las áreas de conferencias, salones y recintos de exposición, informó Mauricio Díaz Montalvo, director del Patronato Cultur.
El Centro de Convenciones tendrá accesos previamente establecidos y puertas específicas para entradas y salidas y de esta manera cuidar las condiciones de los asistentes a los eventos, atendiendo las normas y requerimientos de esta certificación y los protocolos para espacios concurridos, expuso.
De manera particular, el gobierno del estado ha dado a conocer una semaforización que todas las dependencias del gobierno del estado deberán cuidar. En su caso el Patronato Cultur deberá aplicar estas nuevas disposiciones tanto en el Centro de Convenciones Siglo XXI, como en los 17 paradores turísticos, parques y centros de servicio del Patronato explicó.
Inicialmente, los cambios y nuevos procesos de acceso para a las diferentes áreas, se realizará la capacitación del personal de las áreas de mantenimiento, seguridad y logística, guardias y celadores en los paradores turísticos, además de los colaboradores y personal eventual que es asignado cuando hay eventos de gran asistencia, expuso.
En este momento, dijo Díaz Montalvo, estamos trabajando con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, para dar seguimiento a las necesidades y requerimientos que se han establecido para los sitios arqueológicos, en su caso Chichen Itzá, que es el punto que recibe más de 2 millones de visitantes al año, manifestó.
Con ello, en menor condición, otras zonas arqueológicas, como Uxmal, Dzibilchaltún, donde se espera se establezca un número de visitantes por hora y un seguimiento para su acceso y salida, de forma tal que, se apliquen normas sanitarias muy detalladas para la operatividad de los visitantes y los grupos de ambulantes que venden sus productos en el los perímetros de estos sitios de interés turístico, manifestó.
Es una exigencia que los espacios públicos de gran afluencia de gente tendrán normas rigurosas y mecanismos de operación diferente, escalonando el número de visitantes y los recorridos que se implementarán para que los visitantes no tengan tanta intercomunicación. El INAH determinará el número de grupos de turistas que tendrán acceso escalonado, las medidas de seguridad y puedan tener el tiempo para conocer y disfrutar de los sitios culturales de una manera más sana.
Hasta el momento, no se ha determinado la fecha de la reapertura de los sitios arqueológicos, pero será necesario anticipar las nuevas disposiciones sanitarias exigidas a fin de que pueda completar una visita sin exponerse a la presencia de extraños y la interrelación con vendedores ambulantes en el recinto histórico, comentó.
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