
José Cortazar Navarrete- Mérida, Yuc. 8 de septiembre– La una semana de la reapertura de iglesias, reanudación de ceremonias y administración de sacramentos, la arquidiócesis de Yucatán dio a conocer un estricto protocolo, con cambios importantes que se deberán guardar ante las nueva realidad social, por efectos de la pandemia del Covid 19.
La curia religiosa yucateca emitió un documento de nueve cuartillas con aplicaciones que deberán seguir los sacerdotes y laicos para retomar las tareas religiosas católicas, con explicaciones puntuales ante las medidas sanitarias requeridas. El documento “Orientaciones Litúrgicas para reanudar el Culto Religioso en Tiempo de Pandemia” emitido por la Conferencia del Episcopado Mexicano, suma nuevas necesidades en aspectos de aforo, actividades grupales y ceremonias de culto.
Los lineamientos deberán observarse a partir de las acciones exigidas por las autoridades federales en atención a la prevención de contagios del virus en todas las iglesia de Yucatán, que fueron cerradas por la emergencia sanitaria desde el pasado 14 de marzo.
Los preceptos que deberán seguir establecen aspectos del cuidado de la salud y la protección tanto de feligreses, como del cuerpo religioso, seglares, monjas y grupos infantiles que apoyan las ceremonias religiosas.
A partir del 15 de septiembre próximo, los párrocos, rectores de cada iglesia y grupos apostólicos deberán apoyar los esfuerzos de sus parroquias para esta nueva normalidad, se explica en el documento, por ello, será indispensable: utilizar el cubre bocas lavarse constantemente las manos, llevar y distribuir gel antibacterial, observar una sana distancia en las filas de comunión como en los espacios distribuidos en las ceremonias religiosas.
Las iglesias tendrán un aforo de un 30 por ciento, únicamente las familias que acudan juntas podrán sentarse en una sola banca, hasta 4 personas. Ante una celebración eucarística participará el personal necesario de liturgia, coros, ministros extraordinarios, así como el equipo de higiene y desinfección.
Durante las ceremonias se mantendrá el proceso litúrgico establecido, pero se evitarán saludos, abrazos y sentimientos afectivos. La entrega de la comunión será guardando la sana distancia y entregando la comunión en la mano del feligrés. Además de que se mantiene el precepto de no asistencia para ancianos, personas con discapacidad o que por razones de enfermedades tengan que guardar su permanencia.
De la misma forma, los sacerdotes mayores de 65 años o con enfermedades que los coloquen entre las personas más vulnerables (diabetes, hipertensión, obesidad mórbida, etc.), están dispensados de celebrar con pueblo.
Ante esta nueva realidad, no deberán exponerse imágenes a la veneración publica que invite a tocarlas, no se llenarán las pilas de agua bendita, para evitar un posible foco de contagio. En las oficinas parroquiales se mantendrán todos los protocolos de sana distancia e higiene que se han estado observando a la fecha.
Es importante hacer conscientes a nuestros fieles, el evitar las fiestas con muchas personas después de la recepción de los sacramentos y, ante el riesgo de contagio del virus, limítense a festejar con la familia restringida y no amplia, cuidando siempre la austeridad económica en estos tiempos de crisis.
En estas nuevas tareas, el ritual del bautismo tendrá cambios, al igual que las primeras comuniones, confirmaciones y bodas. En estos requerimientos se especifica que, en tanto dure la pandemia, el número de personas que podrán acudir a estas ceremonias será limitado, los aspectos de imágenes y presencia se mantendrá al mínimo, no se organizarán eventos masivos y se invitará a los feligreses a cuidar cada aspecto de seguridad.
En el caso de las bodas, los contrayentes deberán notificar el número de personas que podrán acudir a la ceremonia, respetando siempre el 30 por ciento de aforo de cada iglesia. Los novios deberán disponer de gel antibacterial, ante cada aspecto del contacto durante la ceremonia. Al mismo tenor, los padrinos de arras, lazo y ramo deberán guardar la distancia y el uso de gel antibacterial para desinfectar la entrega de sus ofrendas.
En los nuevos procedimientos se aplicarán con medidas estrictas en visitas a enfermos, confesiones, rituales de bendiciones de imágenes, aspectos de catequismo juntas y tareas de grupos religiosos en tanto se mantenga la emergencia sanitaria, informó la arquidiócesis de Yucatán.









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