José Cortazar Navarrete- Mérida, Yuc. 4 de octubre- La siempre hermosa y colonias San Francisco de Campeche celebra este día por todo lo alto el 480 aniversario de su fundación, realizada el 4 de octubre de 1540 por Francisco de Montejo y León “el Mozo”, hoy ciudad reconocida como Patrimonio Cultural de la Humanidad, declarada por la Unesco en 1999.
San Francisco de Campeche, ciudad fortificada, fue un asentamiento maya de pescadores conocido como Kaan Peech (Kaan= culebra, Peech= garrapata, que se traduce: lugar de serpientes y garrapatas). Al llegar los españoles castellanizaron la pronunciación en «Campeche» y bautizaron el lugar con el nombre de Lázaro, por haber llegado un domingo de Lázaro.

De acuerdo con las ilustraciones de antiguos textos históricos de Campeche, su nombre podría deberse a que los nativos mayas que encontraron los españoles, les dijeron que el sitio se llamaba Can Pech; se interpreta como el lugar donde se adoraba a la boa. (La boa es un reptil que acepta como parásito a la garrapata y en los monumentos mayas encontraron los españoles serpientes enormes).
Luego fundarían la villa separada de la localidad maya a la cual se le denominó Salamanca y en 1540 cambió su nombre por el de Villa de San Francisco de Campeche, fue elevada al rango de ciudad por el Rey de España Carlos III, quien le otorgó ese derecho el 1 de octubre de 1777.
Los vestigios arqueológicos hallados en el perímetro urbano de la actual ciudad establecen que, los asentamientos mayas ocuparon este territorio desde el 900 DC, siendo una población que estuvo bajo el dominio del señorío de Edzná, que alcanzó su máximo esplendor hacia el año 1000 de nuestra era y su influencia se advierte en la presencia de construcciones y arquitectura de los Itzaes, clan que gobernó Chichen Itzá.

Los datos históricos señalan que, la primera expedición de españoles que avistó Kaan Peech, fue en 1517, bajo las ordenes de Francisco Hernández de Córdoba, que salió de Cuba el 8 de febrero de ese año y tocó Isla Mujeres, Cabo Catoche y llegó a este asentamiento maya el 22 de marzo, sin dejar rastro de este primer contacto ibérico.
El cronista Bernal Díaz del Castillo establece en sus narraciones “pocos días después avistamos un poblado sembrado en la costa, desembarcaron cautelosamente y poniendo pie en tierra descubrieron «Can Pech».
Una vez concluida la caída de Tenochtitlán, Francisco de Montejo (Padre) viajó a España donde solicitó a Carlos Permiso para conquistar la zona península de Yucatán. En 1526, la corona española otorgó a Montejo el título de «Adelantado, gobernador, alguacil mayor y capitán general de Yucatán». Las conquistas de Champotón y Campeche, fueron parte de estos hechos, la cual se realizó en tres etapas.

Hacia 1540 “el Adelantado” asignó a Lorenzo de Godoy instalar la primera guarnición en San Pedro de Champotón a la que mantuvieron con muchas dificultades, pues no contaban con gente ni soldados. Montejo “el sobrino ayudó a mantener la guarnición y le cambió el nombre por el de “Salamanca de Champotón”. “El Adelantado” giró instrucciones a Francisco Gil para quedar a cargo de la posición de Champotón y de esta manera “el Mozo” y “el Sobrino” comenzarían la avanzada hacia el norte.
Francisco de Montejo y León “el Mozo, estableció una nueva guarnición, como lo hiciera diez años antes su padre, el 4 de octubre de 1540, llamó “San Francisco de Campeche” en honor de su padre. El puerto sería una posición de gran importancia logística para continuar la conquista de la península.
Una vez fundado el asentamiento, Los españoles hicieron su vida en torno a la plaza, en el actual barrio de San Román, mientras que los indígenas se agregaron en los antiguos asentamientos prehispánicos, actualmente los barrios de San Francisco y Siete de Agosto. Los naboríos, indígenas mexicas que llegaron con los conquistadores, ocuparon el barrio de San Román y la población de esclavos provenientes de África los barrios de Santa Ana y Santa Lucía.
El comercio marítimo condicionó el desarrollo de la villa, por lo que esta fue diseñada con un modelo renacentista: una traza regular en damero en torno a una plaza excéntrica, lo que dio lugar a las fortificaciones y primeros barrios, las primeras tareas comerciales y el intercambio de especies de los españoles y el pueblo maya hacia el mestizaje de la comunidad.

Con el nacimiento de la Villa de San Francisco de Campeche, fue entregado el escudo de armas de la ciudad, compuesto por cuatro cuarteles: dos con castillos en campo de gules y dos con galeones en campo de azul todo el escudo está orlado con el cordón de San Francisco y la corona real, por servicios prestados, otorgado a la familia Montejo.
A lo largo de 480 años, Campeche, o también reconocida como Campeche de Baranda, por un decreto emitido el 16 de octubre de 1892, ha vivido años de intenso crecimiento, una época de auge en el comercio marítimo lo que también la llevó a ser una ciudad asediada por piratas y corsarios, lo que hoy destaca en su rostro fortificado y baluartes que preservan el andar de su presencia como punto referencial en el Golfo de México.
Tierra promisoria, de gran calidad humana en sus gentes y sus valores, en su caló, folklore y gastronomía, en su inteligencia de sus poetas, músicos y artistas, Campeche destaca no solo por ser un referente en la vida peninsular, sino porque es el punto donde se origina la masonería hacia el año 1817, según se descubre en los anales de la historia, en sus pensadores y héroes, en sus filósofos y patriotas.
En 1986, el INAH decretó la protección federal de la zona de monumentos históricos de la ciudad de San Francisco de Campeche, al valorarla como una de las principales ciudades portuarias del Virreinato de la Nueva España y al considerar las viviendas tradicionales de la ciudad como de gran influencia andaluza, o bien caribeña.
Además, los estudios de investigación cromáticos de fachadas revivieron los tímidos tonos de color deslavado en las edificaciones de Campeche en un paisaje urbano armónico y luminoso.
Los trabajos exhaustivos de intervención y restauración de la ciudad, animaron a las autoridades y a su población a postular ante la Unesco el más importante reconocimiento que otorga el organismo, es decir, que este bien cultural fuera inscrito en la lista de Patrimonio Mundial «Ciudad histórica y fortificada de Campeche», en diciembre de 1999.













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