
José Cortazar Navarrete- Mérida, Yuc, 7 de diciembre– La pandemia cambió los hábitos y la vida social de la sociedad yucateca, en los casi nueve meses desde la declaración de la emergencia sanitaria, las familias locales han tenido duras pruebas personales al no realizar fiestas, eventos, graduaciones, pero también participar en eventos, se cancelaron las vacaciones de Semana Santa, las de julio y agosto.

En nueve meses fue imposible celebrar fiestas populares, acompañar a la Virgen de Guadalupe en las actividades tradicionales en diciembre, no se realizó la feria de Xmatkuil. Tampoco ha sido posible retomar las actividades educativas en las escuelas, todo ha sido por televisión y computadoras.
Las restricciones en los centros de trabajo y también la sana distancia en los eventos sociales, ahora, no se podrán realizar verbenas, posadas y la navidad será únicamente entre la familia nuclear y no entre familiares, vecinos y conocidos, lo que acumula una serie de condiciones a todas las restricciones anteriores.
La situación, según indica doña Martha, maestra jubilada, mamá de tres hijos casados y abuela de seis nietos, es que no podrán venir todos a casa. Nos quedamos solos mi marido y yo y ellos en su casa, lo que ha resultado muy difícil, porque no he abrazado a mis nietos en más de ocho meses.
Hemos acordado, repuso, comer en la casa, no habrá cena, no iré a casa de mis papás, únicamente vendrán mis tres hijos, sus esposas y mis nietos. No podremos árbol, únicamente haremos un pequeño decorado, para que no se pierda la presencia del nacimiento, pero, los regalos a mis nietos se abrirán por la tarde, antes de que se vayan”, comentó.
En el mismo tono, Hernán y Lizberth, ambos empleados jubilados, esperan que la navidad sea menos triste. La familia nuclear es muy pequeña, son ellos dos. Sus hijos viven en Cancún y Guadalajara, no viajarán en navidad, por lo tanto, no llegarán los nietos como el año pasado.
Hernán y Lizberth habían previsto irse a su casa de Progreso y quedarse ahí hasta año nuevo. Pero sus compadres insisten en que se queden y puedan hacer una comida para cuatro personas y no dejar pasar la navidad.
María Eugenia y Miguel David, son una pareja superan los treinta años, tienen un pequeño de 3 años y viven en la zona centro de Mérida. En su caso, la pandemia le quitó a cada uno a un familiar muy cercano, por ello no harán ninguna celebración ni en navidad, ni año nuevo.
María Eugenia y Miguel, han decido hacer una comida y la entrega de regalos a su primogénito, únicamente estarán invitados un hermano de María Eugenia con su esposa y dos niños, dijeron.
Las celebraciones navideñas podrán realizarse otros años, dijo Don Isabel, este año, no se podrán hacer las cosas de antes. Había pensado irme al pueblo con mis hermanos y mis cuñadas – Don Isabel es tekaxeño-, enviudó hace dos años. Creo que será más complicado porque mis hermanos tienen a sus hijos y nietos y con ellos será suficiente, esta navidad no habrá fiestas, comentó.
La recomendación gubernamental de no realizar eventos masivos, concentraciones no mayores a 10 personas y la restricción al tránsito vehicular a partir de las 11 de la noche desde hace ya dos meses, hacen más complicados los traslados por la ciudad.
Creo que comer juntos en el día y que cada familia cene en su casa, será la mejor solución, recalcó la señora Silvia Rosa, vecina del rumbo de San Sebastián. Mis dos hijos vendrán al medio día, no habrá cena en casa de mis consuegros como otros años.
Será solo la comida y luego ellos se quedarán en su casa, el más grande está sin trabajo y el otro lo ayuda cuando puede con su familia. Este año la navidad será muy diferente, a otros tiempos, señaló.
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