
José Cortazar Navarrete-Mérida, Yuc. 12 de feb.- Luego de violar la Constitución y varias leyes federales tratando de exhibir el salario de un periodista, el presidente Andrés López Obrador recibió una andanada de críticas, rechazo y severas recriminaciones en su proceder al usar la fuerza del Estado Mexicano para señalar el trabajo de un comunicador.
De manera histórica, las redes sociales Facebook, Twitter, Instagram y Telegram se inundaron de mensajes de solidaridad para el comunicólogo que publicó hace dos semanas un reportaje que exhibe al hijo de López Obrador, que vive en una casa en el extranjero sin trabajar y con vínculos con empresas petroleras subsidiarias de Pemex.
Carlos Loret de Mola, periodista yucateco y con amplia trayectoria en televisión, impresos internacionales, redes sociales y director del portal Latinus dio a conocer una serie de publicaciones sobre los presuntos vínculos de corrupción y conflicto de intereses entre una empresa internacional que presta servicios a Petróleos Mexicanos (Pemex) y contratos y servicios otorgados a su nuera, esposa del hijo mayor del presidente de la República.
Desde la primera publicación, el Ejecutivo Federal respondió en su habitual espacio “las mañaneras” negando las condiciones de dichos vínculos e incluso presentó al director de la paraestatal en ese mismo espacio para “aclarar” las condiciones de dicha afirmación. Sin embargo, no solo surgieron más dudas, sino que, se incrementaron las versiones de que, la casa que habitó el hijo de López Obrador era propiedad de la subsidiaria estadounidense señalada además de corrupción en otros 6 países.
Tras la negativa del presidente de la República de transparentar las condiciones de la empresa estadounidense y los presuntos vínculos de su nuera como comisionista de esa empresa, una modelo brasileña casada con su hijo al llegar él al poder, ocasionó una ola de críticas y descrédito para el político que se había mantenido dirigiendo la agenda pública del país.
Lo último fue que este viernes 11 de febrero, en una transmisión nacional en su rueda de prensa habitual, López Obrador utilizó el espacio para dar a conocer el presunto salario del periodista Loret de Mola, criticando su trabajo y desempeño profesional y tratando se advertir aspectos económicos de su desempeño laboral.
Este hecho, representó públicamente una flagrante violación a la Constitución mexicana, además otras leyes y reglamentos de orden federal, lo que infiere una abierta afrenta a los Derechos Civiles del periodista, pero además una flagrante omisión de sus responsabilidades como Jefe del Estado Mexicano.
Fue de esa forma como, las redes sociales se volcaron a favor del periodista, quien emitió un video en redes sociales y a través de las diferentes empresas donde trabaja para señalar que continuaría publicando hasta las últimas consecuencias.
El video del periodista Loret de Mola provocó que cientos de miles de personas, no solo de México, sino comunicadores de otros países se solidarizaran con Loret de Mola, quien a través de la red Twitter y la organización Sociedad Civil México llevarán una transmisión a la que unieron cerca de 65 mil personas hasta la madrugada de este sábado.
La escalada de violencia pública de López Obrador contra los periodistas, caricaturistas, editorialistas y representantes de los medios de comunicación ha sido abierta desde hace varios meses, trasgrediendo sus derechos y libertades, denostando el trabajo y el compromiso de los comunicadores y comprometiendo su seguridad en un país donde se ha asesinado a 57 periodistas desde el inicio de su administración.
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