De enero a junio del año en curso, las ventas de productos de México al mercado estadounidense fueron de 224,057 millones de dólares, lo que representó 13.8% del total de importaciones estadounidenses en el mismo lapso.

Las exportaciones de México a Estados Unidos se mantuvieron en el primer semestre de 2022 en una proporción prácticamente igual al que tenía antes de que iniciará en marzo de 2018 la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

De enero a junio del año en curso, las ventas de productos de México al mercado estadounidense fueron de 224,057 millones de dólares, lo que representó 13.8% del total de importaciones estadounidenses en el mismo lapso, una cuota de mercado apenas mayor a la de 13.7% que obtuvo en la primera mitad tanto de 2017 como de 2018.

Al mismo tiempo, según informó la Oficina del Censo este jueves, las exportaciones chinas a Estados Unidos totalizaron 271,742 millones de dólares en el primer semestre de 2022, lo que supone una cuota de 16.7%, mucho menor frente a la de 20.2% que alcanzó 2018.

China se ubicó como el primer proveedor externo de mercancías de Estados Unidos de enero a junio de 2022 y México ocupó la segunda posición.

La guerra comercial comenzó luego de que la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) concluyó que China se dedica a la transferencia forzada de tecnología, al robo por medios cibernéticos de la propiedad intelectual y los secretos comerciales de Estados Unidos, a las prácticas de concesión de licencias discriminatorias y ajenas al mercado, y a las adquisiciones estratégicas de activos estadounidenses financiadas por el Estado.

La USTR impuso en consecuencia cuatro rondas de aranceles, con tasas de entre 7.5 y 25% sobre un valor estimado de 250,000 millones de dólares en importaciones estadounidenses procedentes de China. A su vez, China respondió con cuatro rondas de aranceles sobre productos estadounidenses importados por valor de 110,000 millones de dólares. Ambas partes han concedido algunas excepciones, pero la mayoría de los aranceles siguen vigentes.

Por su parte, Canadá ha tenido un mejor desempeño, impulsado principalmente por los mayores precios de productos energéticos y materias primas, donde basa parte de su competitividad. En la primera mitad de 2022, se colocó en el tercer lugar como proveedor de mercancías de Estados Unidos y se afianzó como su primer socio comercial.

Las exportaciones de productos de Canadá a su vecino del norte totalizaron 222,695 millones de dólares, un nivel muy cercano al de México, y representaron 13.7% del total de importaciones estadounidenses en ese periodo.

En términos interanuales, teniendo como mercado de destino a Estados Unidos, las exportaciones mexicanas crecieron 20.2% en el primer semestre de 2022, mientras que las chinas subieron 18.9% y las canadienses 32.1 por ciento.

En total, las importaciones estadounidenses de bienes escalaron a una tasa anual de 21.6% en la primera mitad del año actual, a 1 billón 335,264 millones de dólares.

Según un análisis del Congreso estadounidense, la Administración del presidente Joe Biden está consolidando una compleja mezcla de iniciativas políticas de la Administración Trump con las suyas para defenderse de las políticas económicas “injustas” de China y de las amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos.

La Administración Biden ha señalado que sus prioridades son asegurar las cadenas de suministro estadounidenses, impulsar la competitividad de Estados Unidos y coordinarse con sus aliados y socios.

Considerando sólo el mes de junio, las exportaciones mexicanas a Estados Unidos crecieron 19.5% (a 39,432 millones de dólares), las chinas se incrementaron 22.1% (a 48,625 millones) y las canadienses avanzaron 26.2% (a 40,606 millones), a tasas anuales.

Canadá, a la cabeza

Con una participación de 15.1%, Canadá fue el primer socio en el comercio de productos de Estados Unidos (importaciones más exportaciones) en el primer semestre de 2022, seguido de México, a quien desplazó en comparación con el año pasado, (14.6%) y China (13 por ciento).

La guerra comercial comenzó luego de que la EU concluyó que China se dedica a la transferencia forzada de tecnología, al robo por medios cibernéticos de la propiedad intelectual y los secretos comerciales de Estados Unidos, a las prácticas de concesión de licencias discriminatorias y ajenas al mercado, y a las adquisiciones estratégicas de activos estadounidenses financiadas por el Estado.

Fuente: EL ECONOMISTA.

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