
José Cortazar Navarrete.- Mérida, Yuc. 19 de oct. – La reactivación de la economía y el creciente número de turistas en el Centro Histórico ha dado como resultado un notable incremento de ambulantes que acosan a visitantes y locales con ropa, cigarros, bisutería, abanicos e incluso productos como monedas de plata y sombreros.
El número de ambulantes que se instalan en la Plaza Grande, la calle 60, el parque de Santa Ana, Santiago, Paseo de Montejo y el perímetro del Centro Internacional de Congresos suman poco más de 150, que venden paquetes de excursiones, promociones en restaurantes y bares e incluso espectáculos nocturnos en distintos puntos del periférico.
La presencia de los ambulantes y “jaladores” ha ocasionado quejas de los turistas, en ocasiones por la insistencia en la compra de productos, como, en el valor de los productos que se ofrecen, entre ellos “artesanías” chiapanecas.
El notable aumento de ambulantes llega también al Paseo de Montejo loqueando espacios, sitios de descanso y hasta puntos de interés con triciclos de fritangas, venta de refrescos y alimentos, haciendo una competencia desleal a restaurantes y casas comerciales en la avenida más visitada de Mérida.
Los comerciantes informales que antes invadían 9 calles en el perímeto de la Plaza Grande hoy ya ocupan unas 12 a 15 calles, debido al incremento de sitios comerciales, comercios con ropa típica, hoteles y bares con horarios matutino, vespertino y nocturno.
Incluso, el número de menores de edad que deambulan vendiendo bisutería, productos alimenticios y ropa se ha elevado, sin que, la autoridad intervenga en el control de los sitios donde se instalan o los espacios que ocupan en banquetas, parques y zonas de tránsito de turistas y locales que acuden a sus actividades al centro de Mérida.
Según el Ayuntamiento de Mérida, previo a la pandemia había un registro de unos 900 ambulantes que operaban en la zona del centro. En este momento no hay un censo del número de personas que están realizando estas tareas de venta de productos de manera informal.
Sobre este tema, la Cámara de Comercio de Mérida ha insistido con una regulación para evitar que en Mérida se incremente el número de ambulantes. La autoridad municipal debe vigilar que se escuche a todas las partes que haya equilibrio, declaró el presidente de este organismo Iván Rodríguez Gasque.
La Canacome señaló que, el incremento de esta actividad afecta al sector formal y comercios establecidos. Los gobiernos federal y estatal y municipal otorgan apoyos a las personas que tienen la intención de integrarse al comercio organizado y se han planteando más estrategias para reducir el número de ambulantes y la ocupación de espacios y zonas de alta presencia de turistas, a fin de que se pueda controlar su presencia.
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