El escritor español presentó en el país su más reciente novela ‘Revolución’, en la cual ofrece su propia visión sobre la personalidad de este personaje

Luego de una década de no estar en México, Arturo Pérez-Reverteestuvo en la capital del país para presentar su nueva novela ‘Revolución’ (editada por Alfaguara), la cual explora las raíces más profundas de esta lucha armada, desde la ficción.
Martín Garret es un joven español, ingeniero en minas, quien sin planearlo se ve inmerso en la lucha armada mexicana de principios del siglo XX, en donde se encuentra de frente con Francisco Villa. En ese proceso descubre que la revolución, la violencia, la crueldad y la lealtad siempre tienen un motivo detrás, por lo cual termina enamorándose, no de la guerra, sino de los hombres detrás de ella.
La familiaridad que tiene con el tema, le permite a Pérez Reverte –quién durante sus años como periodista estuvo en distintas guerras, algunas de ellas revoluciones– tener una mirada aguada respecto a las consecuencias de las mismas.

“Yo no tengo buen concepto del final de las revoluciones, pero creo que son necesarias. Yo hice una guerra con los guerrilleros en Nicaragua. Entré con ellos en el búnker de (Anastasio) Somoza. Crucé la plaza esa mañana corriendo bajo el fuego de los últimos somocistas que dispararon. Y todo para que ahora Daniel Ortega tenga una finca llamada Nicaragua”, comentó el escritor español en conferencia de prensa.
Para él es necesario hacer las revoluciones; sin embargo –reflexiona– cuando los de abajo llegan arriba, entonces es muy común que se conviertan en gente de arriba y olviden a los de abajo.
El Norte de México
Por esta razón, tiene una dualidad de pensamiento con respecto a estos conflictos armados y los cambios que generan.
Aun así, es el tema principal en la nueva novela de Arturo Pérez-Reverte, quien confiesa que a pesar de aparecer en la historia tanto Emiliano Zapata como Francisco Villa, decidió enfocarse en este último personaje porque “para lo que yo quería contar el sur (de México) era demasiado triste, el sur campesino, ese de un Zapata culto, con esa mirada que tenía de quien sabe que un día lo iban a matar”.
En cambio, para él, el norte con Villa reflejaba esa personalidad bestial, cruel y de fanfarrón. “Villa es un bandolero, medio analfabeta, cruel, mujeriego, elemental, a quien las circunstancias lo convierten en líder y tiene un instinto guerrillero.”
Esa dualidad del personaje hizo que mientras trabajaba en su novela, Pérez-Reverte se enamorara de más y más de él “Lo que yo detesto y lo que amo de México está en Villa.”
El reconocido escritor refleja así su propia visión de este revolucionario en su más reciente novela. (con información e imagen de Forbes.com)









Deja un comentario