
José Cortazar Navarrete.- Mérida, Yuc. 15 de nov. – En tanto que, en Yucatán el 54 por ciento de los estudiantes que concluyen una carrera profesional son mujeres, la brecha salarial se mantiene, debido a la selección de carreras determina los universitarios. Un estudio realizado por la OCDE en 2021 establece que, una serie de problemas obligan a que, un 14.6 por ciento de los estudiantes masculinos de preparatoria deserten de la escuela.
La investigación publicada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) establece que, a pesar que la educación básica es obligatoria, el bachillerato es el nivel educativo con la tasa de abandono escolar más alta, en Yucatán, las cifras establecen que, un 7.1 de estudiantes femeninas abandonan sus estudios en bachillerato, en tanto que los varones, duplican este porcentaje.

Los reportes de este estudio advierten también una serie de factores sobre la determinación personal de los estudiantes en la búsqueda de satisfactores personales y calidad de vida. En la medición realizada por este organismo, Yucatán se encuentra en el sitio 12 del ránking con mayor número de mujeres graduadas en nivel medio superior en 2021.
De esta manera, los tres primeros sitios los ocupan los estados de Querétaro y Zacatecas con 29 por ciento, Guanajuato con 27 por ciento . En tanto que, los estados con menor número de graduadas en bachillerato son: Chiapas, con menos 0.1 por ciento; Tabasco, 6 y Nuevo León 7 por ciento. A excepción de Chiapas, en todos los estados del país hay más mujeres graduadas de educación media superior.
El reporte de la OCDE indicó que, aún y cuando en Yucatán hay más mujeres profesionistas que hombres anualmente, las carreras profesionales determinan la capacidad económica que implica la disparidad salarial por género. Además de que, enfrentan mayores tasas de informalidad, menores niveles de ocupación y un nivel salarial más bajo que sus contrapartes masculinas.
Por otra parte, un análista realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) refiere que, los estereotipos de género en el mercado laboral están marcados por sesgos en el proceso de elección de carrera. Por ello, analizó las decisiones profesionales de hombres y mujeres y cómo estas influyen sobre su panorama laboral.
La valoración IMCO se completó con cifras de la SEP donde se observó que, el panorama laboral de las carreras con mayor composición femenina es menos favorable que el de otras profesiones con menor presencia de mujeres.
En tanto que, la selección de carrera es una decisión personal, las personas marcan preferencias la proyección y metas que se marcan hombres y mujeres. Esta decisión considera gustos y habilidades, pero también influyen otros factores como el costo, la oferta educativa local o los mecanismos en la oferta laboral a futuro.
El estudio advierte que, las mujeres tienden a elegir profesiones que les garanticen flexibilidad de horarios o jornadas laborales más cortas, como la docencia; o bien, aquellas vinculadas con la provisión de cuidados, como la enfermería, o de servicios como la administración de empresas.
En Yucatán, desvela el estudio, hay carreras en las que predomina la presencia de hombres tanto entre sus egresados como entre sus estudiantes, mientras que otras carreras están más feminizadas. En psicología, por ejemplo, tres de cada cuatro estudiantes son mujeres, mientras que en ingeniería mecánica e ingeniería civil, nueve de cada 10 estudiantes son hombres.
Incluso dentro de una misma área donde predomina la presencia femenina, como la salud, tres de cada 10 mujeres eligen enfermería y solo dos escogen medicina, mientras que con los hombres la proporción se invierte: cuatro de cada 10 estudiantes hombres en el área de la salud escogen medicina y apenas dos estudian enfermería.
Desde 2012 algunas áreas de estudio han ganado popularidad entre las mujeres, es el caso de las ciencias de la salud, los servicios y, en menor medida, tecnologías de la información y la Comunicación (TIC), agronomía y medicina veterinaria. En otras áreas la popularidad ha disminuido, como administración y negocios, ciencias sociales y educación.
Desde la niñez surgen las diferencias que más adelante se traducen en disparidades profesionales en el mercado laboral. De esta forma, niñas y niños tienen distintas aspiraciones profesionales para su futuro: 7.7 por ciento de los varones aspiran a ser ingenieros, 6.7 por ciento prefieren la administración de empresas, 6 la medicina y 5.5 por ciento las TIC.
En el caso de las niñas, aspiran profesionalmente a la medicina 15.6 por ciento, seguida por la docencia 9, administración de empresas 5.1 y derecho 4.6 por ciento.
Estas diferencias se vuelven más notorias conforme avanza el nivel de escolaridad y se ingresa al mercado laboral. Se observan particularmente en carreras relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, donde únicamente tres de cada 10 egresados en México son mujeres, indica el informe. (Imágenes de Internet)








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