Se realiza Simposio de Cultura Maya Ichkaantijoo en Mérida

MÉRIDA, Yuc.- El hallazgo de una piedra labrada con la figura de un escorpión en Chichén Itzá y la aclaración de que famosos edificios mayas no están alineados para determinar los equinoccios, son algunos de los temas que se tratan durante el séptimo Simposio de Cultura Maya Ichkaantijoo.
Dicho Simposio se realiza del 4 al 8 de diciembre en Mérida, reuniendo a más de 100 investigadores especializados en la cultura maya, quienes presentan los estudios más recientes realizados en la Península.

Las actividades comenzaron desde el pasado lunes 4 de diciembre, en la biblioteca del Centro INAH, en Mérida.
La ceremonia inaugural estuvo a cargo de la directora del INAH en el Estado, Anna Goycoolea Artís, en compañía de la restauradora Iliana Ancona Aragón, el lingüista Fidencio Briceño Chel y el arqueólogo Ángel Góngora Salas.
El simposio retomó su curso después de tres años de pausa debido a la contingencia sanitaria –la última edición se efectuó en diciembre de 2019–, y en coincidencia con el 50 aniversario del Centro INAH Yucatán.
En esta ocasión, se presentan 57 ponencias y los temas abordados abarcan arqueología, antropología social, lingüística y epigrafía.
Las conferencias sobre Chichén Itzá tratan aspectos como las “Nuevas exploraciones en el conjunto Casa Colorada”, “Investigaciones en el Sacbé 4” y “La Casa de la Luna, una estructura particular en el grupo de Serie Inicial”.
Piedra con figura de escorpión
En cuanto a las investigaciones en el Sacbé 4, el arqueólogo del INAH, Darwin de Jesús Velásquez González, expuso que un camino que conecta el área del Osario con Casa Colorada en Chichén Itzá, fue hallada una piedra labrada con la figura de un escorpión, una pieza poco común en todo el sitio.

Se trata de una especie de ladrillo que formaba parte de la segunda fila del muro interior del sacbé, que significa “camino blanco” y que es un elemento arquitectónico usado por los mayas para comunicar y delimitar estructuras importantes.
Equinoccios
Como parte de otra charla, el arqueoastrónomo Orlando Casares Contreras, aseveró que el Castillo de Chichén Itzá, el Templo de las Siete Muñecas de Dzibilchaltún y el Arco Falso del Grupo Ah Canul de Oxkintok carecen de alineación para determinar los equinoccios.
Detalló que esto se debe a que la función de estos tres edificios mayas es determinar fechas importantes para la cronología, la agricultura y la religión maya, así como el ciclo de Venus. Casares Contreras aseveró que prevalece el ‘mito’ de que esas tres estructuras precolombinas son marcadores del equinoccio de primavera y de otoño, pero ello no era su función, sino determinar las cosechas.
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