El mercado laboral mexicano enfrenta una paradoja en 2025: mientras el empleo formal pierde más de 800 mil plazas, la informalidad crece a ritmos no vistos en cuatro años
Un mercado laboral en dos velocidades: la informalidad avanza, el empleo formal retrocede
Julio de 2025 marcó un hito preocupante para el empleo en México: la informalidad laboral escaló a 56.1% de la población ocupada, su nivel más alto desde diciembre de 2021, según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi. Esto significa que 34.1 millones de personas —cifra récord— trabajan sin acceso a prestaciones sociales, seguridad laboral o contratos regulados. El crecimiento fue tan acelerado que, en solo un mes, 1.1 millones de personas se sumaron a este sector, el mayor incremento mensual desde julio de 2021.
El contraste con el empleo formal es abrupto. En lo que va del año, México ha perdido 812,519 plazas formales, mientras que la informalidad ha generado 2.2 millones de nuevos puestos. Solo en julio, la ocupación formal se redujo en 530,000 personas, consolidando una tendencia de debilidad que arrastra desde inicios de 2025. El resultado: un mercado laboral polarizado, donde la precariedad gana terreno frente a la estabilidad.
¿Por qué crece la informalidad? Tres claves detrás del fenómeno
- El trabajo no remunerado y el autoempleo lideran la creación de puestos
El repunte de la informalidad no se distribuye de manera uniforme. Los datos del Inegi revelan que el trabajo sin salario (como ayudantes en negocios familiares) fue el que más creció en julio, con 345,387 nuevas plazas, seguido del trabajo por cuenta propia (298,623) y los empleadores informales (225,286). En cambio, el empleo subordinado —aquél con contrato y prestaciones— perdió 236,704 plazas, acumulando dos meses consecutivos en números rojos. - Un desempleo en ascenso: la tasa llega a 2.8%, la más alta en 10 meses
La informalidad no es la única señal de alerta. La tasa de desocupación subió a 2.8% en julio, su nivel más elevado desde septiembre de 2024, cuando registró 2.9%. Esto se traduce en 72,542 personas más sin empleo respecto al mes anterior. Aunque la cifra sigue siendo baja en comparación con años previos, el incremento de 0.4 puntos porcentuales en 2025 rompe con la tendencia de mínimos históricos observada a principios de año. Además, el desempleo extendido —que incluye a quienes buscan trabajo activamente y a aquellos disponibles pero no buscándolo— pasó de 10.2% a 10.3%, reflejando una presión adicional sobre el mercado. - Un contexto económico que frena la generación de empleos formales
Expertos vinculan este escenario a dos factores:
- Crecimiento económico lento: Aunque México registró un avance del PIB en el primer semestre, este no ha sido suficiente para impulsar la creación de empleos de calidad.
- Flexibilización laboral no regulada: La necesidad de ingresos inmediatos lleva a miles de personas a aceptar trabajos informales, especialmente en sectores como el comercio ambulante, servicios domésticos o agricultura de subsistencia.
Seis meses de aumento en la ocupación, pero con empleos precarios
A pesar de las señales negativas, hay un dato que destaca: México lleva seis meses consecutivos con crecimiento en la población ocupada. En julio, el saldo neto de creación de empleo fue de 632,592 plazas, la mejor cifra en los últimos 12 meses. Sin embargo, este avance oculta una realidad incómoda: la mayoría de los nuevos puestos son informales.
La paradoja es clara: el mercado laboral está en expansión, pero a costa de la calidad del empleo. Mientras la informalidad bate récords, el empleo formal —el que garantiza derechos laborales y protección social— sigue en retroceso.
¿Qué sigue? Los retos de un mercado laboral cada vez más desigual
El escenario plantea desafíos urgentes para políticas públicas y empresas:
- Frenar la hemorragia de empleos formales: Sectores como la manufactura y los servicios profesionales, tradicionales generadores de plazas estables, requieren estímulos para recuperar dinamismo.
- Regularizar el trabajo informal sin ahogar la economía popular: Programas como Jóvenes Construyendo el Futuro o créditos para microempresas podrían ser claves, pero necesitan mayor alcance.
- Atender el desempleo oculto: El aumento del desempleo extendido (10.3%) sugiere que hay miles de personas en situación vulnerable, listas para caer en la informalidad si no encuentran opciones.
En un año electoral, estos datos adquieren mayor relevancia. La informalidad récord y la pérdida de empleos formales no solo son indicadores económicos, sino también sociales: reflejan la dificultad de millones de mexicanos para acceder a un trabajo digno. La pregunta es si 2026 traerá un cambio de rumbo o la consolidación de un modelo laboral cada vez más precario.
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