Ante los nuevos impuestos mexicanos a las importaciones, la empresa asiática acelera su expansión en el país con una estrategia agresiva: almacenar productos en suelo nacional y aliarse con vendedores locales. ¿Logrará competir con Amazon y Mercado Libre sin ahogar a las PyMES mexicanas?
México vs. el gigante chino: una guerra comercial con precios bajos como arma principal
El gobierno mexicano apretó el cerco. Desde finales de julio, los pequeños paquetes importados desde China —y otros países sin tratado comercial— enfrentan un impuesto del 33.5%, casi el doble del 19% anterior. La medida, impulsada por la Secretaría de Economía, busca dos objetivos claros: proteger a la industria nacional y frenar el contrabando técnico (la reventa ilegal de productos comprados en plataformas como Shein o AliExpress). Sin embargo, la respuesta de las empresas chinas no se hizo esperar.
Temu, una de las plataformas de e-commerce más agresivas del mercado, acaba de dar un giro estratégico: incorporó a proveedores mexicanos a su marketplace y comenzó a operar bodegas dentro del país. Según un informe de Bloomberg, el movimiento no es casual: busca esquivar los nuevos aranceles y, al mismo tiempo, plantarle cara a Amazon y Mercado Libre, los reyes indiscutibles del comercio electrónico en México.
¿Por qué México aumentó los impuestos a las importaciones chinas?
El problema no es nuevo. Plataformas como Shein, Temu y AliExpress han inundado el mercado mexicano con productos a precios hasta un 70% más baratos que los nacionales. Ejemplos concretos:
- Una blusa que en Shein cuesta 100 pesos, en una tienda mexicana puede superar los 700 pesos.
- Un electrodoméstico genérico que en Temu se vende por 500 pesos, en retailers locales ronda los 3,000 pesos.
Para las PyMES mexicanas, esta competencia es desleal: mientras ellas pagan impuestos, rentas y salarios locales, las plataformas chinas operan con costos reducidos, logística global y escalas de producción inalcanzables.
«Estas plataformas sacuden a las economías locales. Tienen efectos de arrastre que van más allá del e-commerce», advirtió un analista citado por Bloomberg. Y el gobierno mexicano parece estar de acuerdo: el subsecretario de Economía, Vidal Llerenas, ya advirtió que podrían aplicarse más aranceles si se detecta que los productos chinos compiten directamente con manufacturas nacionales.
La jugada maestra de Temu: de importador a «jugador local»
En lugar de retroceder, Temu aceleró su expansión en México con una estrategia de dos frentes:
- Alianzas con proveedores mexicanos
La plataforma comenzó a integrar a vendedores nacionales en su marketplace, lo que le permite:
- Reducir costos de importación.
- Ofrecer entregas más rápidas (al evitar trámites aduaneros).
- Presentarse como una opción «local», aunque su matriz siga siendo china.
- Bodegas en territorio mexicano
Al almacenar productos dentro del país, Temu minimiza el impacto de los nuevos impuestos (que solo aplican a mercancías que cruzan la frontera) y compite en igualdad de condiciones con Amazon y Mercado Libre, que ya tienen centros de distribución en México.
*»Temu no solo quiere vender camisetas y *gadgets* baratos desde Asia; busca convertirse en un actor local»*, explica el informe de *Bloomberg*. La meta es clara: ganar terreno en un mercado de 130 millones de consumidores con precios bajos y logística eficiente.
El dilema mexicano: ¿proteccionismo vs. poder adquisitivo?
El conflicto expone una tensión irreconciliable:
- Para los consumidores, las plataformas chinas son un salvavidas en una economía con inflación y salarios estancados. Comprar en Temu o Shein puede significar ahorros de hasta el 70% en productos básicos.
- Para los productores locales, la avalancha de importaciones baratas amenaza su supervivencia. Sectores como textil, electrónicos y calzado ya reportan caídas en ventas y presión en márgenes.
Algunos expertos ven una oportunidad oculta: si Temu realmente integra a PyMES mexicanas, estas podrían acceder a un mercado global con menor inversión. Pero otros alertan sobre los riesgos:
- Dependencia de una plataforma extranjera: Los vendedores locales quedarían sujetos a las reglas de Temu, sin control sobre precios o algoritmos.
- Pérdida de soberanía comercial: Si el e-commerce mexicano termina dominado por actores chinos, el gobierno podría ver reducida su capacidad para regular el sector.
¿Quién ganará la batalla? Amazon, Mercado Libre o el gigante chino
Hasta ahora, el comercio electrónico en México era un duopolio:
- Mercado Libre (con el 60% del mercado) y Amazon (con inversiones millonarias en logística) dominaban el terreno.
- Ambas empresas apostaron por vendedores locales, financiamiento a PyMES y centros de distribución en el país.
Pero Temu cambió las reglas:
- Precios imbatibles: Su modelo de ventas directas desde fabricantes chinos (sin intermediarios) le permite ofrecer productos a costos que ni Amazon ni Mercado Libre pueden igualar.
- Expansión acelerada: En menos de un año, ya compite en más de 50 países, con México como uno de sus mercados clave.
«Si Temu logra atraer a comerciantes con comisiones más bajas y a consumidores con precios irreales, podría convertirse en un dolor de cabeza para los gigantes establecidos», señalan analistas.
El futuro: ¿protección industrial o libre mercado?
México está en una encrucijada:
- Endurecer los controles: Aumentar aranceles, reforzar aduanas y promover el consumo local (como hizo Brasil con restricciones a Shein).
- Negociar con las plataformas: Exigir que Temu y AliExpress incorporen más proveedores mexicanos y paguen impuestos justos.
- Dejar que el mercado decida: Permitir que los consumidores elijan entre precios bajos y productos nacionales, aunque eso implique sacrificar industrias locales.
Mientras el gobierno define su siguiente movimiento, una cosa es clara: la guerra por el comercio electrónico en México recién comienza. Y en esta batalla, los precios bajos son el arma más poderosa.
Descubre más desde NotaTrasNota
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.