La reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) ha dado un paso decisivo. Tras su aprobación en la Cámara de Diputados, la iniciativa llegó ayer al Senado para debatir si ignorar los mensajes de la oficina fuera de horario se convierte en un derecho universal.

Hasta ahora, la desconexión digital en México era una figura legal reservada exclusivamente para quienes realizaban home office (gracias a la reforma de teletrabajo de 2021). El nuevo proyecto busca eliminar esa barrera y proteger el tiempo libre de cualquier empleado del país.
Las 3 claves de la nueva reforma
Si el Senado aprueba las modificaciones, estas serán las nuevas reglas del juego entre empresas y empleados:
- Cobertura total: El derecho a abstenerse de responder cualquier tipo de comunicación laboral aplicará al término de la jornada, pero también blindará los periodos vacacionales, días festivos, permisos y licencias.
- Para todos los esquemas: Protegerá a todos los trabajadores, sin importar su puesto o si su modalidad es presencial, híbrida o remota.
- Nuevas obligaciones patronales: Se añadirá una cláusula al artículo 132 de la LFT que obligará a los empleadores a crear políticas internas claras que regulen este derecho, respetando la naturaleza del trabajo y conciliando la vida personal.
La realidad actual: Una misión (casi) imposible
El impulso de esta reforma responde a una cultura laboral donde los límites de tiempo son difusos. Diversos estudios demuestran que la desconexión en el país es una excepción, no la regla:
| Indicador de Desconexión en México | Porcentaje de Afectación |
| Sin política formal | 46% de los trabajadores carece de reglas de desconexión en su empresa (OCC). |
| Políticas de adorno | 19% afirma que sí existen reglas en su trabajo, pero no se respetan (OCC). |
| Vacaciones interrumpidas | Solo el 40% logra una desconexión efectiva durante sus vacaciones, el nivel más bajo de toda Latinoamérica (Rankmi). |
| Deseo de cambio | Al 68% le gustaría que su empresa promoviera espacios reales de descanso. |
El impacto silencioso en la salud
Responder correos o mensajes a deshoras tiene un costo médico medible. Especialistas advierten que la falta de límites, exacerbada desde la pandemia, ha detonado un aumento crónico de estrés, ansiedad y burnout (síndrome del trabajador quemado). Además, investigaciones universitarias confirman que el uso prolongado de pantallas reduce la concentración y deteriora el bienestar psicológico general.
Información tomada de EL ECONOMISTA.
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