San José, Costa Rica.- Noticias DW (AFP/EFE) El presidente Rodrigo Chaves dijo que «no reconoce la legitimidad» del régimen de Cuba y llamó a «limpiar el hemisferio de comunistas»
Costa Rica cerró el miércoles (18.03.2026) su embajada en La Habana y expulsó a los diplomáticos cubanos del país, tras advertir que hay que «limpiar al hemisferio de comunistas».
El presidente Rodrigo Chaves dijo a la prensa que a partir de ahora Costa Rica «no reconoce la legitimidad del régimen comunista de Cuba en vista del maltrato, la represión, las condiciones indignas en que tienen a los habitantes de esa isla hermosa».
«Hay que limpiar al hemisferio de comunistas (…), nosotros no le vamos a dar legitimidad al régimen que oprime y tortura a casi 10 millones de cubanos hoy», afirmó el mandatario derechista, quien será relevado por su copartidaria Laura Fernández el próximo 8 de mayo.
Ante la pregunta de si su decisión significa una ruptura de los vínculos, Chaves manifestó que «a este momento, Costa Rica y el régimen comunista cubano no tienen relaciones diplomáticas».
El mandatario costarricense dio a los diplomáticos cubanos hasta finales de mes para que salgan del país.
Solo personal consular
Chaves señaló que si lo desea, La Habana podrá mantener a su personal consular en el país para la atención de unos 10.000 residentes cubanos, mientras que Costa Rica servirá a sus ciudadanos desde Panamá. La embajada de Costa Rica no contaba con personal diplomático desde el 5 de febrero.
Costa Rica es un aliado del presidente estadounidense, Donald Trump, quien mantiene un cerco energético sobre Cuba y ha multiplicado sus amenazas de tomar el control de la isla.
«Hemos tomado la decisión de proceder (…) con el cierre de la embajada de Costa Rica en la República de Cuba. De igual forma, hemos solicitado a la cancillería de Cuba retirar a su personal diplomático de la embajada en San José, excepto los funcionarios consulares», dijo previamente el canciller costarricense, Arnoldo André Tinoco, junto a Chaves en Peñas Blancas, frontera con Nicaragua.
La Habana calificó esa decisión como «arbitraria, evidentemente adoptada bajo presión y sin tener en consideración los intereses nacionales y de ese pueblo hermano».»Con este paso, el gobierno costarricense, que exhibe un historial de subordinación a la política de los Estados Unidos contra Cuba, se suma una vez más a la ofensiva del gobierno estadounidense en sus renovados intentos por aislar a nuestro país de las naciones de Nuestra América», afirma un comunicado divulgado por el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano








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