Tras calificar al 2021 como “un año perdido” con cifras que retornan a México a niveles del 2016, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), José Medina Mora, se pronunció por un cambio de rumbo para que el 2022 sea positivo, en el que el gobierno debe hacer equipo con los empresarios para generar crecimiento económico.

“Es momento de apostar por más colaboración, en este 2022 impulsaremos con fuerza un amplio debate social para que México apueste por la Economía de Mercado con Desarrollo Inclusivo como un nuevo modelo para generar bienestar con justicia y equidad”, pugnó el dirigente del sector patronal de México.          

A través de su primer mensaje Señal Coparmex 2022, el presidente de la Coparmex demandó al gobierno de Andrés Manuel López Obrador a que reconozca que las iniciativas y acciones de política pública que atentan contra un sector o que ponen en entredicho la certeza jurídica y el Estado de Derecho “no abonan ni al crecimiento económico ni a la construcción de puentes de entendimiento”.

Lamentó que el 2021 pudo haber sido el año de la recuperación económica; sin embargo, la falta de apoyos gubernamentales, la elevada inflación, la salida de capitales y la menor atracción de inversión tuvieron como resultado el incremento en casi 4 millones de nuevos pobres y la caída en el ingreso de 4 de cada 10 trabajadores.

“Es hora de cambiar y hacer que 2022 sea un año positivo”, dijo el empresario, ya que hacerlo está en nuestras manos aprovechar las oportunidades que toda crisis ofrece. 

Desde la perspectiva de la Coparmex, al cierre de 2021, “la economía mexicana se ubica en niveles similares a los de 2016. Este freno ha provocado que las expectativas para 2022 se reduzcan hasta llegar apenas al 3% de crecimiento; Necesitamos actuar porque se agotó el efecto rebote que experimentamos debido a la reapertura”, demandó.

Medina Mora alertó que persisten tres factores que pueden implicar riesgos para el crecimiento de nuestro país: la inflación al alza, las olas de contagios por el Covid-19 y las acciones de política pública que sigan inhibiendo los capitales.

No obstante, el dirigente empresarial consideró que la inflación será temporal, luego de las distorsiones generadas por la pandemia en las cadenas de suministro. Aunque el riesgo es que este fenómeno dure más de lo esperado y que lleve a subidas sustanciales en las tasas de interés que puedan frenar la inversión.

“Es un riesgo la iniciativa de reforma en materia eléctrica y energética. Sin haberse aprobado ya ha inhibido el arribo de nuevas inversiones. En caso de aprobarse se deterioraría irreparablemente la confianza y el atractivo de México como destino de inversión”, dijo.

Por su parte, la economía mexicana cuenta con tres variantes que pudieran repuntar el crecimiento del 2022: el crecimiento acelerado de la economía estadounidense, la disrupción de  las cadenas productivas a nivel mundial que colocan a México como foco de atracción de inversión; así como la nueva etapa de dialogo entre gobierno y empresarios. 


Fuente: El economista

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