Internacional

Fracaso de gobiernos fuerza a menores a migrar hacia EU

Un reporte de ONG de México y Centroamérica recogió las voces de las infancias migrantes-

En los últimos cuatro años, el flujo migratorio de niñas, niños y adolescentes que buscan llegar a Estados Unidos desde regiones como México y Centroamérica, se ha mantenido constante, lo que ha evidenciado una debilidad en los sistemas de protección gubernamentales que no les permite contar con vivienda, educación, salud integral y seguridad, y lo cual los obliga a migrar.

El informe “Regional sobre Derechos de Niñas, Niños, Adolescentes y Jóvenes en situación de Movilidad Humana en Guatemala, El Salvador, Honduras y México, 2021”, realizado por organizaciones defensoras de la niñez de estos cuatro países, documentó que temas como la corrupción, la urgencia de acción en mitigar los efectos del cambio climático, son también temas de preocupación para las poblaciones jóvenes de migrantes, según sus propias voces.

Muchos niños y niñas tienen problemas de salud, en búsqueda de atención, se van a otros países para que les atiendan (…) es decir que no tienen que comer, no tienen dinero, eso en el ámbito personal afecta mucho (…) se migra por las condiciones de pobreza, enfermedad, por hambre”, señaló un joven hondureño al ser cuestionado sobre las razones para migrar.

El informe añadió que las entrevistas realizadas en los cuatro países muestran cómo los Estados tienen una “deuda enorme” en cuanto a las políticas sociales para la atención a las personas menores y jóvenes.

Particularmente en las y los adolescentes migrantes se identificó que reconocen la migración como un derecho humano, sin embargo, lo califican como una migración “forzada”, ya que es motivada a partir de las necesidades y problemáticas que sufren a nivel individual, familiar y comunitario.

Falta de oportunidades

“Falta de apoyo al sector salud y educación, que es uno de los factores que afectan en todos los anteriores aspectos, tanto a nivel personal, familiar, si no vemos que hay apoyo en la educación y la salud no vamos a salir de donde estamos”, opinó una mujer adolescente mexicana.

El documento destacó que la población adolescente y jóvenes consultados expresaron, como uno de los elementos centrales para migrar, la falta de oportunidades educativas existentes en sus sociedades, aunado a la mala calidad.

“Ellas y ellos tienen claridad que, al no tener acceso a una educación de calidad, se reducen las oportunidades de desarrollo profesional, humano, social y económico en el futuro, por tanto, no se rompería el ciclo de pobreza en el que se encuentran”, plasmó el informe.

Asimismo, se halló que la falta de acceso a derechos como la salud, alimentación y empleo digno, generan niveles altos de estrés y desesperanza en sus círculos familiares y se termina optando por emigrar, no sólo como una forma de búsqueda de nuevas oportunidades, sino también con la visión de prosperidad y, ayudar de manera más rápida a la familia.

Violencia familiar

El análisis advirtió que el impacto en la salud mental de adolescentes y jóvenes migrantes, derivado de un ambiente familiar hostil, es evidente, ya que expresaron haber sido víctimas de castigos corporales, violencia intrafamiliar y abuso sexual por miembros de la familia, prácticas que no son abordadas, sino silenciadas y encubiertas, lo que genera que no se sientan protegidas y protegidos y valorados; “esto es un claro factor para tomar la decisión de emigrar”.

Se subrayó que, aunque conocen las vulnerabilidades existentes en su grupo familiar y social y estén conscientes de los diferentes riesgos o peligros a los que se verán expuestos en el tránsito migratorio, estos no serán obstáculos para que niñas, niños, adolescentes y jóvenes decidan emigrar, ya que “muchos niñas, niños, adolescentes y jóvenes se sienten comprometidos y forzados, indirectamente, a buscar formas de apoyar a la familia, aunque se enfrenten a situaciones de abuso y explotación, y es donde ven la migración como un proceso que les permitirá suplir esas necesidades y las de su familia a un corto plazo, dejando en segundo plano su plan de vida”.

En este contexto, el informe resaltó que la ruta migratoria que atraviesa el territorio mexicano ha sido escenario de violaciones a derechos humanos, asesinatos y todo tipo de torturas; el destino compartido entre las personas migrantes no hace diferencias entre nacionalidades, sexo y origen social, ya que las vejaciones las sufren todas por igual.

Finalmente se alertó que ante el afán de llegar a su destino, estos menores migrantes en tránsito viven una serie de situaciones que les puede afectar mucho a nivel personal, sin embargo, han naturalizado la violencia en todas sus expresiones y se van deshumanizando, pues ven preferible eso, a seguir sufriendo en sus países de origen.

Autoridades fronterizas de EU hasta mayo del 2022

Retienen a casi 60,000 infantes en condiciones de movilidad

En los primeros cinco meses de este año, el gobierno de Estados Unidos ha retenido a poco más de 59,045 niños, niñas y adolescentes migrantes provenientes de El Salvador, Guatemala, Honduras y México, de ellos, 57,987 (98%) viajaban sin compañía.

Según cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por su sigla en inglés), de enero a mayo de este año, la entrada de menores migrantes provenientes de estos cuatro países registran en descenso de 6% en comparación con las cifras del 2021, cuando en el mismo periodo ingresaron 63,064 menores migrantes con o sin compañía de un adulto.

Cabe señalar que en el mismo periodo, EU detuvo a 13,976 niños, niñas y adolescentes migrantes provenientes de México, de los cuales, 92.7% ingresaron al país vecino sin ninguna compañía adulta.

Mientras que, en el mismo periodo del 2021, el ingreso de menores mexicanos fue de 11,557, es decir, 20% menos que lo registrado en el 2022.

De la mano de las retenciones de menores migrantes, las deportaciones también presentan un alza. En el 2021, cerca de 24,183 niñas, niños y adolescentes fueron deportados a El Salvador, Guatemala y Honduras, según el informe de Retornos a Nivel Regional.

Mientras que en México, en el mismo año fueron deportados 23,609 menores, según datos de la Secretaría de Gobernación. En tanto, entre enero y abril de este año, el gobierno estadounidense ha devuelto a más de 9,493 menores mexicanos.

Diversas organizaciones han manifestado su preocupación en torno a los riesgos a los que están expuestos los menores al cruzar por México, entre ellos el homicidio y trata personas.

Fuente: EL ECONOMISTA.

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