El aumento de las temperaturas y los fenómenos climáticos extremos ya no solo afectan a los humanos: nuestras mascotas también sufren las consecuencias. Desde perros y gatos hasta aves y reptiles, todos los animales de compañía son vulnerables al calor extremo, y algunos corren más riesgo que otros.

¿Cómo les afecta el calor?
Muchos dueños de mascotas cometen el error de juzgar el calor según su propia percepción, pero los animales no regulan la temperatura como nosotros. Los humanos sudamos por la piel para refrescarnos, mientras que:
- Perros y gatos sudan solo por las patas y la nariz.
- Perros jadean para liberar calor.
- Gatos se acicalan para refrescarse con la evaporación de la saliva.
- Conejos, aves y reptiles no sudan y tienen mecanismos más limitados para manejar el calor.
Además, afeitar a las mascotas no es recomendable: su pelaje actúa como aislante natural, protegiéndolos tanto del calor como de las quemaduras solares.
Golpe de calor: un peligro real
Las temperaturas extremas pueden desbordar la capacidad de los animales para regular su temperatura, provocando un golpe de calor que puede ser mortal. Algunos animales son más vulnerables:
- Razas braquicéfalas (pugs, bulldogs).
- Mascotas con sobrepeso, muy jóvenes o mayores.
- Animales con enfermedades cardíacas.
Incluso temperaturas “moderadas” pueden ser peligrosas: a 26 °C, un auto cerrado puede alcanzar los 38 °C en 10 minutos.
Cómo proteger a tu mascota
Durante olas de calor:
- Mantenlas dentro de casa, alejadas del sol directo.
- Pasea a los perros temprano o al atardecer.
- Asegúrate de que tengan agua fresca siempre disponible.
- Puedes ofrecerles bolsas de hielo para refrescarse.
- Nunca las dejes solas en un auto cerrado.
Señales de alarma
Presta atención a síntomas como:
- Jadeo excesivo (en conejos, cualquier jadeo es preocupante).
- Respiración acelerada o temblores.
- Letargo, babeo, inquietud o falta de apetito.
- Vómitos, diarrea, encías azuladas o incapacidad para levantarse.
En aves: alas extendidas y jadeo.
En reptiles: agitación, respiración rápida, desorientación o inmovilidad.
Si detectas estos síntomas, acude al veterinario inmediatamente.
Educar para proteger
Los expertos coinciden en que la educación es clave. El mundo veterinario debería intensificar sus esfuerzos frente al impacto del cambio climático en los animales de compañía. Mientras tanto, como dueños, debemos estar más atentos que nunca.
Informacion tomada: NATIONAL GEOGRAPHIC
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