La encuesta de Enkoll revela que la mayoría rechaza la tesis de manipulación y ve la inseguridad como detonante.

El movimiento de la Generación Z agitó al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Aunque ella lo vinculó a una «estrategia digital articulada», la opinión pública difiere. Una encuesta de Enkoll revela que el 56 por ciento de los mexicanos cree que fue una protesta genuina. Solo el 34 por ciento la atribuye a una manipulación política.
El alcance fue inusual para un movimiento sin líderes visibles. Un 58 por ciento de los ciudadanos se enteró de la protesta. La marcha del 15 de noviembre reunió a unas 17,000 personas en el Zócalo. Derribaron vallas metálicas en menos de dos horas. Los enfrentamientos dejaron 120 heridos y 29 detenidos. Hasta ahora, 13 personas han sido vinculadas a proceso por diversos delitos.
La presidenta desestimó la presencia de jóvenes y condenó la violencia. Sin embargo, la opinión sobre si la marcha fue pacífica o violenta está dividida. La mayoría apunta a la inseguridad como detonante principal. El asesinato del alcalde Carlos Manzo fue un elemento central. El 84 por ciento de los encuestados escuchó sobre el caso.
La evaluación de la respuesta gubernamental ante el crimen es negativa para el 51 por ciento. Pese a la controversia, la ciudadanía espera cambios. Un 54 por ciento cree que estas protestas influirán en las decisiones de la presidenta. Casi la mitad considera que buscan un cambio social positivo.
La información y los datos provienen de EL PAÍS, basados en la encuesta de Enkoll para W Radio.
Descubre más desde NotaTrasNota
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
