
Mérida, Yuc. 12 de ene/Eduardo May. – El sector de restaurantes y servicios de alimentos afiliados a la Canirac reportó menores ventas que en 2024, lo que advierte la desaceleración económica del estado y las condiciones que afectan a los negocios de comida, aseveró Claudia González Góngora presidenta del organismo empresarial.
Dijo que, durante las fiestas decembrinas las ventas del sector estuvieron por debajo del año anterior, lo que fue una constante en 2025. Sin embargo, destacó que este sector económico ha incrementado en casi un 18 por ciento el número de establecimientos y sitios de oferta de alimentos.
Explicó que, si bien el consumo pasó de menos a más en el periodo vacacional decembrino –en el que el turismo nacional arriba de manera significativa a la entidad–, no se incrementó lo suficiente para considerarlo alentador, repuso. Las ventas fueron menores y los establecimientos no tuvieron cifras tan positivas como se esperaba, argumentó.
González Góngora indicó que la menor presencia en los establecimientos de los comensales es un reflejo del momento que atraviesa la economía local y nacional, el cual seguiría en esa misma condición en 2026.
Para afrontar el bajo consumo y las nuevas cargas de impuestos estatales y federales, las empresas gastronómicas, según reconoció, entrarán en un proceso de nulo crecimiento y la latente posibilidad de cancelar puestos de trabajo.
En la actualidad, la industria restaurantera genera en Yucatán más de 45 mil empleos; sin embargo, los próximos meses serán de bajas ventas por la llamada “cuesta de enero”.
La empresaria aseguró que el sector buscará mantener los precios del menú hasta donde sea posible para no agravar la situación que ha significado la baja afluencia de comensales, empero, no se esperan buenas noticias en los siguientes meses debido a que, la situación económica general es de incertidumbre.

Indicó que, el sector de alimentos y bebidas en general en Yucatán ha crecido de manera importante, lo que también ha establecido una mayor competencia. En esto, dijo, un 30 por ciento de comercios trabajan de manera informal, esto es, son negocios familiares que, no tienen salarios establecidos, no pagan impuestos y no registran a sus trabajadores ante el IMSS.
Mencionó que, si bien en este momento hay mucha más oferta de sitios, con variedad en los alimentos, los precios de los productos han aumentado, lo que provoca que, los precios se mantengan en ascenso, con ello, las rentas de locales y precios de energía, embotellados, vinos y licores que repercuten en el gasto del público.
Alertó sobre la posibilidad de una reducción en la contratación en los primeros meses debido a esta reducción en el consumo, que si bien mantiene su condición sobre los productos básicos en la cocina, el sector de servicios se ve afectado y repercute en las condiciones y necesidades de capital humano de los negocios, abundó.
Descubre más desde NotaTrasNota
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
