Un estudio con 300,000 personas revela que los «búhos» tienen un 79% más de probabilidad de tener mala salud cardiovascular en comparación con los madrugadores.

Una investigación publicada en el Journal of the American Heart Association advierte que las personas que concentran su actividad durante la noche presentan indicadores cardíacos significativamente peores. El análisis, basado en datos del UK Biobank, sugiere que el cronotipo nocturno fomenta una «desalineación» entre el reloj biológico y el ciclo natural de luz/oscuridad.
Cifras alarmantes: Al evaluar la salud mediante los criterios «Life’s Essential 8» (dieta, ejercicio, sueño, glucosa, etc.), los investigadores encontraron que las personas nocturnas tienen:
- Un 79% más de probabilidad de tener una puntuación cardiovascular global deficiente.
- Un 16% más de riesgo de sufrir un infarto o accidente cerebrovascular en un lapso de 14 años.
Factores y diferencias:
- Afecta más a ellas: La asociación negativa fue más marcada en mujeres que en hombres.
- La causa: No es la noche en sí, sino los hábitos que la acompañan. Los nocturnos tienden a fumar más, dormir peor y comer dietas menos saludables debido al desajuste con los horarios sociales.
- Solución: Expertos aclaran que el riesgo no es una sentencia; mejorar la higiene del sueño y reducir conductas de riesgo protege al corazón, incluso sin cambiar el cronotipo.
Información tomada de ROBOTITUS.
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