Cifras del Secretariado Ejecutivo revelan un incremento sostenido desde 2015; el cobro de «derecho de piso» y las llamadas falsas mantienen en jaque a ciudadanos y comerciantes.

El delito de extorsión se ha consolidado como uno de los más comunes y dañinos en el país. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), la incidencia pasó de 4.91 casos por cada 100,000 habitantes en 2015 a 7.84 en 2025, lo que representa un crecimiento superior al 50% en la última década.
La evolución del delito:
- 2015-2018: Aumento gradual (de 4.91 a 5.33).
- 2019: Repunte notable (llegando a 6.87).
- 2020: Ligera baja.
- 2021-2025: Tendencia al alza pronunciada y constante.
Impacto y Modalidades:
La extorsión, definida como la intimidación para obligar a otro a entregar bienes o dinero bajo amenaza de daño (físico, económico o familiar), afecta tanto a la ciudadanía como al sector empresarial. Las formas más frecuentes de operar incluyen:
- Llamadas telefónicas falsas.
- Cobro de «derecho de piso» a comerciantes.
- Presión directa por parte de grupos delictivos.
Información tomada de EL ECONOMISTA.
Descubre más desde NotaTrasNota
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
