Miles de ciudadanos de origen latino optan por vivir en ciudades fronterizas mexicanas y cruzar diariamente a EU, impulsando un crecimiento del 13.6% en el turismo terrestre frente a la caída de los vuelos.

Las redadas constantes y la política migratoria del presidente Donald Trump están provocando un fenómeno atípico. Ciudadanos estadounidenses de ascendencia mexicana o latina están optando por mudarse a la frontera norte de México para escapar del acoso por su color de piel o idioma, combinando esta decisión con los beneficios del teletrabajo y un menor costo de vida.
Los motores del auge fronterizo:
- «Turistas» y Nómadas Digitales: Muchos de estos ciudadanos hacen home office o cruzan rutinariamente para trabajar en EU. Al no permanecer más de seis meses ininterrumpidos en México, eluden la residencia y mantienen estadísticamente un estatus de turistas.
- Derrama Económica: Este movimiento generó ingresos por 2,306 millones de dólares en 2024, un aumento anual del 19.9%, con los visitantes gastando activamente en vivienda, compras y servicios locales.
- Turismo Médico: A este éxodo se suma el sector salud de la frontera, que atrae a miles de extranjeros por ofrecer especialidades entre 35% y 70% más económicas que en EU, consolidando a México como el segundo destino mundial en este rubro.
El contraste con el turismo aéreo: Mientras la actividad terrestre en la frontera reporta crecimientos acelerados, el arribo de viajeros extranjeros por avión a nivel nacional cayó un 1.3% en el último año. Especialistas del sector atribuyen este descenso a la percepción de inseguridad, la falta de inversión en promoción y la fuerte competencia de destinos en el Caribe.
Información tomada de MILENIO.
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