

Mérida, Yuc. 9 de marzo/Eduardo May/. – Los sectores económicos del Yucatán señalaron los cuantiosos daños al patrimonio artístico y cultural tras la manifestación de este domingo, cuando una turba de cerca de 2 mil mujeres grafitearon, dañaron y quemaron estructuras históricas, el Monumento a la Patria, propiedades bancarias, hoteles, restaurantes y edificios ubicados en el Paseo de Montejo.
Los hechos violentos se registraron el domingo por la tarde, en una parada convocada por grupos de manifestantes radicales que anualmente vandalizan y dañan los edificios y monumentos de la ciudad, sin responsabilidad y con la anuencia de las autoridades estatales y municipales.
Los hechos agresivos se iniciaron el domingo pasadas las 5 de la tarde, en el Paseo de Montejo del Centro Histórico de Mérida, con la concentración de grupos de encapuchados, que portaban latas de aerosol de distintos colores, mecheros, pancartas y letreros defendiendo a supuestas víctimas de violencia
La manifestación violenta caminó sobre la avenida principal de Paseo de Montejo con gritos y reclamos de presuntos abusos, contra diversas personas que no se ubican como yucatecos o foráneos.
Previamente, el sábado por la noche, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal habían instalado barreras de metal en el perímetro de al menos tres estructuras públicas patrimonio estatal y federal que se ubican en el Paseo de Montejo, ante la condición de otros incidentes anteriores donde resultaron severamente dañados estos monumentos.
Sin embargo, la mala ubicación de las vallas metálicas y la nula vigilancia de los elementos de seguridad pública permitió qué en medio de las protestas, el vallado fuera derribado en distintos puntos y los grupos agresores pintaron los monumentos para dañar severamente los monumentos, todo ello, con total impunidad y sin que las autoridades respondiera a socavar los daños.
Las agresoras, destruyeron la jardinería de las rotondas, dañaron estructuras con aerosol las estructuras, paredes, muros, marcaron mensajes contra personas y políticos con palabras y señalamientos altisonantes, mensajes de odio y amenazas contra ciudadanos no identificados.
A su paso, la turba daño también edificios bancarios, que previamente colocaron bardas de madera a manera de contención, restaurantes, centros de hospedaje, así como la jardinería de los espacios públicos de la icónica avenida de la capital yucateca
Tanto el presidente de la Asociación de Hoteles de Yucatán Juan José Martín, como líderes empresariales y representantes del sector turístico señalaron los daños patrimoniales y la pésima imagen turística que dejan estas revueltas consentidas de la autoridad.
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