
Mérida, Yuc. 1 de abril /Eduardo May/. – La fluctuación por el precio de los combustibles que se han elevado hasta en 4 pesos por litro en algunos puntos de la ciudad han obligado a elevar el costo de alimentos de la canasta básica de manera porcentual hasta un 25 por ciento, reportan comerciantes y ambulantes.
En el mercado San Benito los principales comercios de frutas, verduras y los precios en anaqueles de super mercados y tiendas departamentales han sido retiquetados, señalaron usuarios y prestadores de servicios, afectando de manera directa el bolsillo del consumidor final, con costos de insumos indispensables para la preparación de alimentos en vacaciones.
Pequeñas loncherías y tendejones de alimentos señalaron que, tomate, cebolla, limón, chile habanero, frutas y verduras se elevaron en cuestión de días, así como la carne de pollo y res, lo que ha obligado a subir el precio de fritangas, antojitos y dulces elaborados de manera manual.
Los pequeños comerciantes consultados señalaron que los precios de varios insumos básicos para la preparación de platillos típicos de la temporada se han elevado de manera importante debido a costos del combustible y registran incrementos que ya impactan directamente en la dinámica de venta en los mercados.

En su caso, vendedores del mercado Lucas de Gálvez, coincidieron en establecer que, el limón ya alcanzó los 40 pesos por kilo, esto se debe, a que hace apenas unas semanas la caja de 18 kilos no superaba los 300 pesos y actualmente se vende hasta en 750 pesos y
aún va a comenzar la temporada de sequía extrema.
El tomate, oscila entre 26 y 35 pesos por kilo, con cajas de 28 kilos que llegan a costar 800 pesos, de las cuales incluso hasta dos kilos pueden salir en mal estado. En los supermercados andaba hasta en 48.50 pesos, cuantificaron comerciantes mayoristas.
De acuerdo con Medardo Dzab, quien vende todos los días en la central de abastos del Centro Histórico, reconoció que las expectativas de venta para esta temporada no se están cumpliendo. “Pensábamos que iba a haber más movimiento, pero no está como otros años. La gente llega, ve los precios y mejor se va o compra menos”, expresó
Por lo anterior, el vendedor, atribuyó el encarecimiento principalmente a la falta de lluvias y al aumento en los costos de traslado. “No ha llovido mucho y eso afecta la producción. El cítrico no sólo necesita mucho sol, también agua. Además, la gasolina está cara y todo eso se refleja en el precio final. Ellos no le pierden, tienen que recuperar lo que invierten”, explicó.
En otro punto del mercado, doña María, de 53 años, que también vende perecederos, coincidió en que la temporada no ha sido favorable, pues señaló que productos como el espelón, que se vende en 35 pesos el medio kilo y hasta 70 el kilo, así como la pepita molida, que alcanza los 80 pesos el medio kilo, han tenido menor salida en comparación con otros años.
“Antes la gente compraba más para hacer sus comidas, ahora primero preguntan el precio y si lo escuchan caro se llevan poquito o ya no regresan y se van a otro lado”, comentó.
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