
Mérida, Yuc. 23 de abril/Eduardo May/. – Ante el riesgo de brotes por enfermedades gastrointestinales agudas que ponen en jaque al sistema educativo yucateco, a causa de las olas de calor en horarios extremos, la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (Segey) anunció la activación de protocolos que modificarán horarios de descanso y actividades físicas al aire libre en las escuelas.
Juan Balam Várguez secretario de Educación, informó que se cambiarán los horarios de recreo y las actividades físicas en todas las escuelas que carezcan de infraestructura adecuada para proteger a los alumnos, tales como domos deportivos, aires acondicionados o ventiladores en los salones.
Explicó que a partir de esta semana se advierten olas de calor en horas de la mañana y la tarde, lo que puede ocasionar lesiones cutáneas por exposición al sol, así como posibles padecimientos diarreicos en estudiantes y docentes, por lo que se activan mecanismos de protección y reducir actividades al aire libre en las escuelas sin infraestructura adecuada para evitar la exposición directa al sol que ya roza los 40 grados.
La prioridad, dijo, es evitar una crisis de salud en las aulas durante los meses críticos de abril, mayo y junio, cuando el termómetro no da tregua en la región.

“Hay toda una serie de protocolos que ya los directores de las escuelas y los maestros tienen conocimiento, con el propósito de preservar la salud de los estudiantes y sobre todo en el tema de la alimentación; y en las actividades físicas, culturales y deportivas que se hacen al aire libre”, remarcó.
Según el funcionario estatal, bajo esta nueva dinámica, cada escuela ajustará sus tiempos de descanso de acuerdo con sus condiciones físicas particulares, con lo cual se garantiza que ningún estudiante realice esfuerzos físicos en los momentos de mayor peligro ambiental.
Además del ajuste en los relojes escolares, la estrategia estatal contempla una vigilancia rigurosa sobre el manejo de alimentos, pues el calor extremo acelera la descomposición de productos lácteos y cárnicos, por lo que existe una supervisión estricta en las cooperativas escolares para asegurar que el refrigerio de los niños mantenga un estado óptimo.
Balam Várguez subrayó que la prevención es la herramienta principal para evitar que los alimentos se echen a perder y se conviertan en un foco de infección para la comunidad estudiantil. Y a pesar de la seriedad de estas medidas, la autoridad educativa descartó, por ahora, que existan actualmente brotes alarmantes de infecciones diarreicas en los centros escolares.
La activación de estas normas responde a un esquema de previsión ante el ascenso de la temperatura; cabe mencionar que los maestros mantienen un cuidado pleno de la salud de sus grupos, con el apoyo de directrices claras que permiten actuar con prontitud ante cualquier síntoma de deshidratación o malestar estomacal en los alumnos yucatecos
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