La cadena CBS News reporta que el secretario de Estado, Marco Rubio, está considerando el cierre de algunas sedes. El movimiento MAGA lleva meses acusando a la red diplomática de buscar influir en las elecciones intermedias

La revisión a los 53 consulados mexicanos forma parte de la estrategia de Trump para alinear la política exterior de EU con su agenda «America First»
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha iniciado una “revisión” de los 53 consulados que México tiene en el país, según reporta CBS News. La cadena señala que el secretario de Estado, Marco Rubio, incluso está considerando el cierre de algunas oficinas diplomáticas.
De acuerdo con información difundida por CBS News, el secretario de Estado, Marco Rubio, analiza el funcionamiento de la red consular mexicana como parte de una estrategia para alinear la política exterior estadounidense con la agenda «America First» impulsada por Donald Trump.
Aunque hasta ahora no se han detallado los alcances de la revisión ni qué consulados podrían verse afectados, funcionarios estadounidenses señalaron que el proceso forma parte de una evaluación más amplia sobre las relaciones diplomáticas con México.
La administración de Claudia Sheinbaum no ha emitido una postura oficial sobre la investigación; sin embargo, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha rechazado previamente las acusaciones que sectores conservadores estadounidenses han lanzado contra los consulados mexicanos
La revisión ocurre después de que figuras cercanas a Donald Trump señalaran que la red consular mexicana presuntamente opera con fines políticos en territorio estadounidense.

Entre quienes han impulsado esta versión destaca el analista conservador Peter Schweizer, autor del libro El Golpe Invisible, donde plantea que México utiliza la migración como mecanismo de presión política y señala a los consulados de favorecer intereses del gobierno mexicano y de Morena en territorio estadounidense.
Estos señalamientos fueron retomados recientemente por sectores republicanos y por funcionarios vinculados a la política migratoria de la administración Trump. Frente a ello, la Secretaría de Relaciones Exteriores rechazó las acusaciones y reiteró que la función de los consulados mexicanos se centra en brindar apoyo legal y administrativo a connacionales, así como fortalecer la relación económica, cultural y No hay nada político en el trabajo consular», afirmó la Cancillería mexicana esta semana turística entre ambos países.
Caso Chihuahua y acusaciones contra Rocha aumentaron la tensión
La revisión a los consulados mexicanos también coincide con una escalada diplomática derivada de dos hechos recientes que tensaron la relación entre ambos gobiernos.
El primero ocurrió el pasado 22 de abril en Chihuahua, donde murieron dos estadounidenses presuntamente vinculados con la CIA y dos agentes mexicanos durante un operativo contra laboratorios clandestinos en la sierra del estado.
Tras el incidente, la fiscalía General de la República abrió investigaciones por posibles delitos relacionados con seguridad nacional y anunció entrevistas a decenas de personas involucradas en el operativo.

La presidenta Claudia Sheinbaum endureció entonces su postura frente a Washington y afirmó que no permitirá que agentes estadounidenses realicen operaciones en territorio mexicano sin autorización. «No puede haber gente de Estados Unidos trabajando en campo», declaró la mandataria, lo que generó críticas desde la Casa Blanca
El segundo episodio ocurrió días después, cuando el Departamento de Justicia estadounidense acusó al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como a otros funcionarios y políticos ligados a Morena, de presuntos vínculos con el narcotráfico.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York solicitó incluso acciones judiciales y posibles extradiciones, aunque el gobierno mexicano respondió exigiendo pruebas formales antes de tomar cualquier decisión
Trump endurece presión sobre México
En paralelo, Donald Trump elevó nuevamente el tono contra México al advertir que Estados Unidos actuará directamente contra el narcotráfico si el gobierno mexicano no logra contener el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Además, funcionarios del Departamento de Justicia adelantaron que podrían presentarse nuevas acusaciones contra políticos mexicanos presuntamente cercanos a grupos criminales.
En este contexto, la revisión a los consulados mexicanos es vista por analistas como un nuevo episodio de presión política y diplomática por parte de Washington, en medio de una relación bilateral marcada por diferencias en seguridad, migración y combate al crimen organizado.
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