
Mérida, Yuc. 1 de junio/Eduardo May/- Con el inicio de la temporada oficial de ciclones para la región del Atlántico se activan los protocolos de seguridad para la región, con ello, anticipar tareas, mecanismos de protección civil, medidas de seguridad y abasto de alimentos, así como la operación de albergues y sitios de refugio para la población.
En Mérida, el gobierno estatal y municipal, empresas e instituciones educativas han activado sus comités de protección civil ante riesgos climatológicos, con los preparativos y mecanismos de contención ante fenómenos naturales. Según confirmó Protección Civil estatal, el Yucatán se han verificado mil 200 refugios y sitios de protección en escuelas, centros religiosos, albergues oficiales y sitios y oficinas que han sido habilitados para este tipo de contingencias.
Sobre este tema, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) publicó que, para la temporada 2026 ante la probabilidad de que se desarrolle un fuerte fenómeno de El Niño, el pronóstico indica de un 55 por ciento de probabilidad de una temporada por debajo del promedio, un 35 por ciento de probabilidad de una temporada cercana al promedio y un 10 por ciento de probabilidad de una temporada por encima del promedio.

El organismo internacional emitió su pronóstico para la temporada: entre ocho y 14 tormentas con nombre, con vientos de 65 kph o superiores, de las cuales entre tres y seis podrían convertirse en huracanes, esto es, vientos de 120 kph o superiores; y de esos, entre uno y tres podrían ser huracanes mayores categoría 3, 4 o 5 de la escala Saffir Simpson, con vientos de 180 kilómetros por hora o superiores.
El informe del organismo estadounidense y del Centro Nacional de Huracanes de La Florida, detallan que cuando se produce una fase positiva de “El Niño-Oscilación del Sur” o ENSO, por sus siglas en inglés, es decir, “El Niño”, el Pacífico tropical presenta temperaturas por encima del promedio.
Aunque el calentamiento oceánico se concentra en el Pacífico tropical oriental, El Niño tiene repercusiones a nivel mundial. Este fenómeno puede manifestarse en cualquier época del año; sin embargo, cuando ocurre en verano, influye directamente en la cantidad de sistemas tropicales propensos a desarrollarse en el Atlántico.
Una de las razones por las que prevemos la formación de un episodio intenso de El Niño es que las aguas del Pacífico tropical han experimentado un calentamiento significativo en los últimos meses; entre enero y mayo, la temperatura de la superficie del agua ha aumentado aproximadamente 5 grados Fahrenheit (3 grados centígrados), detalló en su informe el NOAA
Asimismo, se han registrado periodos de vientos del oeste inusualmente fuertes que han impulsado las aguas cálidas hacia el este a través del Pacífico tropical. Los modelos de pronóstico estacional coinciden en que es probable que El Niño alcance su punto álgido, situándose entre fuerte y muy fuerte, hacia finales de 2026 o principios de 2027.
El Niño propicia un aumento del número de sistemas tropicales en el Pacífico tropical al reducir la cizalladura del viento. En el Atlántico, ocurre el efecto contrario: durante los episodios de El Niño, la cizalladura del viento se intensifica, lo que a menudo impide que los sistemas tropicales completen su ciclo de desarrollo.
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