
Mérida, Yuc. 7 de julio/William Parra/. – Los efectos del cambio climático y los desechos vertidos al mar han incrementado la floración de alga marina nociva que cuando se desprende del lecho marino se convierte en una mancha que flota, que consume gran parte del oxígeno, dañando a gran parte de las pesquerías del litoral yucateco. Según reportes de la Secretaría de Pesca estatal, en los últimos cinco años, este fenómeno ha causado la muerte de cientos de especies, ocasionando pérdidas económicas a los pescadores yucatecos.
Este día, el gobierno estatal formalizó el Comité de Seguimiento y Evaluación del Florecimiento Algal Nocivo, luego de establecer una base legal legislativa, para que este organismo integrado por 11 dependencias federales, estatales y municipales, 4 universidades y centros de investigación, empresarios pesqueros, cooperativistas ribereños para organizar tareas profesionales sobre investigación, acciones y mecanismos de atención al problema de la “marea roja”.
El gobierno estatal informó que, en los últimos 5 años la floración de alga nociva que se desprende del lecho marino, fenómeno conocido como “marea roja”, ha ocasionado pérdidas económicas con un estimados en 500 millones de pesos al sector pesquero yucateco.

Por ello, el gobierno estatal emitió un decreto para formalizar el mecanismo que articulará la vigilancia sanitaria, la emisión de alertas tempranas y la respuesta interinstitucional ante este fenómeno natural, para proteger la salud de las familias yucatecas, garantizar la inocuidad de los productos del mar y brindar certeza a quienes visitan la costa durante la presente temporada vacacional.
Este comité integrado por dependencias estatales, federales, municipales, académicos, empresarios pescadores y organismos ambientales tendrá como función atender preventivamente el desarrollo de estos fenómenos y con ello proteger a las especies marinas y los productos de pesquerías de las que dependen cerca de 17 mil familias en las costas yucatecas.
Sobre este tema, la Secretaría estatal de Pesca y Acuacultura tendrá a su cargo la supervisión constante, el monitoreo y el desarrollo y propagación del alga nociva, de esta forma anticipar mecanismos y herramientas que ayuden a los organismos de investigación a conocer y operar acciones de mitigación ante el desarrollo del fenómeno marino.
La Secretaría de Pesca estatal cuantificó al menos 5 años críticos, fenómenos que se presentaron en 2005, 2008, 2017, 2019 y 2022, estos dos últimos, durante la pandemia del Covid-19, cuando se presentaron desprendimientos masivos del alga nociva en el litoral yucateco, ocasionando densas zonas de marea roja, pérdida del hábitat de cientos de especies marinas y la muerte de miles de peces que recalaron a las orillas, primordialmente especies de escama, tortugas y otras variedades marinas que resultaron afectadas.
La dependencia estatal cuantificó que, en esos años del fenómeno de marea roja, el sector pesquero yucateco tuvo pérdidas estimadas en 100 millones de pesos por año, lo que representa un duro impacto a las familias que viven de la pesca rivereña, micro cooperativas y comerciantes en pequeño que dependen del sustento que sacan del mar.
Descubre más desde NotaTrasNota
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
