
Mérida, Yuc. 10 de ago/William Parra. – El robo hormiga se ha incrementado en los comercios de Mérida, según reporta la Cámara de Comercio de la ciudad, quien denunció que, en el primer semestre del año, el comercio organizado estimó que el hurto en pequeño ocasiona un daño económico estimado en cerca de 1 mil 120 millones de pesos. Según estimó la institución el 5 por ciento de las ganancias anuales se pierden por este factor.
Enrique Molina Casares, presidente de la Canacome señaló que hasta 5 por ciento de las ganancias de un establecimiento comercial puede terminar esfumándose por el robo hormiga, una pérdida silenciosa que golpea principalmente a las micro, pequeñas y medianas empresas y que puede deteriorar sus finanzas si no se detecta a tiempo.
Advirtió que la sustracción constante de mercancía representa un problema histórico para los negocios y que, por su naturaleza, puede pasar inadvertido durante largos periodos. El problema adquiere mayor peso en los pequeños negocios, que trabajan con márgenes reducidos y tienen menor capacidad para absorber pérdidas.

Sobre este mismo tema, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) destacó que el notable incremento de la población, primordialmente gente ajena a la localidad se dedica al robo hormiga, estableciendo patrones de conducta, sisando tanto insumos como: alimentos, bebidas, artículos y enseres, hasta pequeños productos que dañan y merman las condiciones económicas de los negocios.
Según se explicó estos incrementos de robo obligan a medidas de seguridad y controles que se cargan a los productos de consumo y que paga el consumidor final, estableciendo que cada consumidor paga hasta 8 por ciento más por cada producto debido al alto volumen de insumos y productos de la merma de las empresas.
En este contexto, Molina Casares recalcó que el problema adquiere mayor peso en los pequeños negocios, que trabajan con márgenes reducidos y tienen menor capacidad para absorber pérdidas. Un faltante aparentemente menor puede convertirse, acumulado durante semanas o meses, en un golpe directo al capital destinado a reponer mercancía, cubrir gastos de operación o mantener el establecimiento abierto.
Los datos de la Canaco Merida destacan que el mayor volumen de robo hormiga se realiza en Mérida, donde se concentran unas 56 mil unidades económicas. En tanto que los municipios este volumen es mucho menor, pero no es importancia, ya que, los comercios en los municipios siempre son negocios familiares donde el soporte y capital de un micro es básico para subsistir.
Molina Casares señaló que la vigilancia permanente de los productos y los inventarios es fundamental para detectar anomalías antes de que se conviertan en pérdidas mayores.
“El robo hormiga es una situación histórica que los comerciantes deben cuidar de cerca”, sostuvo, al destacar la importancia de establecer controles internos y revisar de manera constante las existencias.
A diferencia de otros delitos que generan una denuncia inmediata, el robo hormiga puede acumularse sin que el propietario identifique con precisión cuándo, cómo o dónde desapareció la mercancía, comentó.
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