
Mérida, Yuc. 13 de ago/William Parra. – El empleo bien remunerado es uno de los retos más altos para la población yucateca. Según registros del Inegi, un alto porcentaje de la población joven con empleo formal reciben salarios muy bajos que los obliga a la precariedad laboral, en tanto que, 3 de cada diez jóvenes que buscan empleo ingresan a la informalidad, ante la falta de oportunidades.
Los reportes económicos de Banco de México e el Inegi advierten que, unos 150 mil jóvenes yucatecos, de entre 18 y 20 años, forman parte de una generación que enfrenta decisiones cruciales sobre estudio, empleo y futuro debido a la precariedad laboral, la falta de empleo mejor pagado y la inflación
La discusión sobre las oportunidades para los jóvenes de primer empleo adquiere una dimensión particular en Yucatán ante la necesidad de crear empleo formal bien remunerado, con condiciones de largo plazo y que permita una estabilidad económica para profesionales y técnicos. Según datos del Consejo Nacional de Población, Yucatán reporta una población estimada de 2 millones 528 mil 249 habitantes en el primer semestre de 2026 y poco más del 30 por ciento se encuentra entre los 0 y 19 años.
En este contexto, la demanda de empleo bien pagado crece, al igual que la cantidad de jóvenes técnicos que buscan una primera oportunidad laboral. En tanto que el bono poblacional es muy alto, -anualmente egresan de bachillerato técnico unos 92 mil estudiantes- sólo un porcentaje mínimo podrá obtener un espacio laboral con un salario adecuado.

En este mismo contexto, la inversión externa que ha llegado al estado ha creado empleos mejor pagados, pero solo uno de cada diez neo profesionistas puede obtener ese salario, por lo que, las condiciones se reducen aún más, ante la disminución de empresas y proyectos económicos de empresas que apliquen tabuladores mayores.
El contraste genera aún más desigualdad, polarización y fracturas en la edificación de una base laboral sólida y competitiva, según detalla el reporte económico, ya que, el número de trabajadores formales jóvenes subsisten con dos salarios y medio, esto es, 557, 32 pesos, en tanto que los procesos de inflación, costo de la vivienda, necesidades y recursos de subsistencia son por encima de la capacidad económica del trabajador.
Esta referencia, también ayuda a entender el crecimiento de la deserción escolar que se reporta primordialmente en nivel técnico profesional. El diagnóstico advierte que 51 por ciento de las personas jóvenes en México no concluyen el nivel medio superior, situación que limita sus posibilidades de acceder a empleos de mayor calidad.
En Yucatán, donde los grupos de 15 a 19 y de 20 a 24 años se encuentran entre los de mayor peso demográfico, el reto adquiere relevancia estratégica. En 2020, ambos grupos reunían casi 396 mil personas y junto con el segmento de 25 a 29 años, concentran 25.3 por ciento de la población estatal y el 38 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) (imágenes de Internet/No tengo derechos)
Descubre más desde NotaTrasNota
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
