
Mérida, Yuc. 26 de ago/ William Parra.- Las primeras farmacias homeopáticas de Mérida aparecieron hace más de un siglo, cuando la farmacología era muy rudimentaria y los médicos dependían de los conocimientos y saberes de los farmacólogos, boticarios y asistentes médicos que se formaban de manera empírica. Con ello, aparecieron los primeros productos homeopáticos, los famosos “chochitos”.
La primera Farmacia Homeopática Hernández, propiedad de José Alonso Hernández abrió sus puertas en 1913. Su trabajo y detallado esfuerzo en sus conocimientos permitió suplir muchos de las drogas y medicamentos que por años únicamente se podían conseguir fuera del país. Con el apoyo de recetas médicas y productos naturales, la homeopatía ha permitido que las tareas médicas superen requerimientos y productos de atención para miles de pacientes yucatecos.
Martha Castillo Gutiérrez, directora comercial de Homeopática Hernández señaló que, la homeopatía se mantiene como una alternativa complementaria para personas que buscan un enfoque distinto en el cuidado de su salud. En Mérida, esta tradición está ligada a una tradición con más de un siglo de presencia en Yucatán,
Explicó que la botica fue fundada en la primera década del siglo XIX, cuando la medicina y la producción de medicamentos era muy escasa en la región dijo. La homeopatía, sin embargo, es anterior, sus orígenes se remontan al médico alemán Samuel Hahnemann, quien desarrolló sus principios entre finales del siglo XVIII y principios del XIX.

En Yucatán, relató Castillo Gutiérrez, los primeros médicos homeópatas llegaron desde Cuba y esta práctica comenzó a extenderse en una época en la que, enfermedades como la fiebre amarilla representaban uno de los principales problemas sanitarios de la región. Estos males, incluyendo padecimientos tropicales como la malaria, dejó miles de muertes y que la homeopatía del doctor Alonzo logró combatir con éxito.
Una de las principales diferencias entre la homeopatía y el medicamento se encuentra en el principio bajo el cual se desarrolló la homeopatía. Mientras la medicina convencional —denominada también alopática en el lenguaje homeopático— emplea tratamientos para prevenir, controlar o combatir enfermedades y sus síntomas, la homeopatía parte históricamente del principio de “lo similar cura lo similar”.
Castillo Gutiérrez lo ejemplifica con sustancias que, en determinadas condiciones, pueden provocar síntomas parecidos a aquellos que se busca tratar. Estas sustancias pasan por procesos sucesivos de dilución y agitación, conocidos dentro de la homeopatía como dinamización.
De acuerdo con la entrevistada, el enfoque busca estimular la respuesta del organismo y atender al paciente de manera integral, por lo que la consulta también considera hábitos, alimentación, descanso y otros factores relacionados con su condición.
¿Qué contienen realmente los “chochitos”? Los pequeños glóbulos conocidos popularmente en Yucatán como “chochitos” son el vehículo mediante el cual se administran preparados homeopáticos. De acuerdo con Castillo Gutiérrez, las fórmulas se elaboran mediante procesos específicos y posteriormente son incorporadas a estos glóbulos.
Precisamente los “chochitos” han contribuido a generar la percepción de que la homeopatía se reduce a pequeñas esferas dulces. La entrevistada sostiene que detrás de ellos existe un sistema de formulación, preparación y prescripción desarrollado a partir de los principios tradicionales de esta práctica.
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