
Mérida, Yuc. 2 de sep/William Parra/. – La autosuficiencia energética de Yucatán anunciada en 2018 aún está muy lejos de concretarse luego de la cancelación de 29 proyectos energéticos sustentables por el gobierno federal incluyendo las cuantiosas inversiones estimadas en mil 200 millones de dólares de dos plantas de ciclo combinado que podrán operar hasta 2028.
El problema de la falta de suministro de energía eléctrica ha sido una constante para la región. Recientemente, Pablo Gamboa Miner director de la Agencia de Energía de Yucatán (AEY) reconoció que el problema del suministro de energía es la distribución para los tres estados de la península son las redes que transportan la energía desde Chiapas, que desde hace 15 años no tienen un mantenimiento adecuado.
Todo ello se suma a la millonaria inversión de dos centrales de ciclo combinado, Mérida IV y Valladolid III y los cinco parques de energías renovables que se lograron concretar, que aún no resuelven los problemas del déficit energético regional
El mega apagón del 31 de agosto exhibió el punto vulnerable, al suscitarse una falla en líneas de transmisión externa en la región de Campeche, que dejó sin energía a cerca de 8 millones de personas y ocasionando daños económicos estimados en cerca de 120 millones de pesos a empresas, comercios y negocios, primordialmente micro y pequeñas empresas de la región.

La promesa del inicio de operaciones de la central Mérida IV de este año, requirió una inversión de 454 millones de dólares, para obtener una capacidad de 499 megawatts (MW), inició pruebas en mayo pasado, pero aún depende de combustóleo para su funcionamiento, incrementando la carga económica, lo que mantiene tarifas caras y un servicio deficiente.
En tanto, continúa la construcción de la central Valladolid III, que deberá iniciar operaciones técnicas a finales de 2027, representó una inversión de 762 millones de dólares que espera tener una capacidad de mil 20 MW.
El problema quedó nuevamente expuesto hace un par de días, cuando un apagón afectó a usuarios de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas. De ellos, 430 mil 840 correspondieron a Yucatán. El episodio se sumó a otras interrupciones regionales cuyo origen tampoco estuvo necesariamente dentro del territorio yucateco.
El problema, según el propio Gamboa Miner, la generación de mayor capacidad de energía no ha eliminado la vulnerabilidad. El pasado 26 de septiembre de 2025, una falla en las líneas de transmisión de 400 kilovoltios Escárcega-Ticul, que conectan Campeche con Yucatán, dejó sin electricidad a 2 millones 262 mil usuarios y provocó la salida de nueve centrales del Sureste.
El 3 de junio de 2026, esas mismas líneas volvieron a salir de operación y afectaron 579 mil personas en Yucatán y Quintana Roo. Por lo que, aumentar la generación local no elimina por sí mismo la vulnerabilidad de una red peninsular que depende de corredores de transmisión provenientes de otros estados, se informó.
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