
Mérida, Yuc- 13 de oct-/William Parra. Autoridades de los tres niveles de gobierno, organismos internacionales, instituciones académicas y comunidades integran el primer Comité Interinstitucional que permita la construcción de políticas públicas para preservar los saberes y prácticas culturales del yucateco.
El nuevo comité tendrá entre sus principales tareas desarrollar planes de protección de estos sabes y valores, conocimientos y formas de vida, así como coordinar a las instituciones participantes con la premisa de la preservación de las expresiones culturales de las comunidades yucatecas.
Patricia Martín Briceño, secretaria de la Cultura y las Artes del estado señaló que “necesitamos pasar del reconocimiento de nuestra riqueza cultural a la construcción de políticas públicas que garanticen su continuidad”, afirmó. Este espacio permitirá traducir la responsabilidad compartida de preservar el patrimonio en acciones concretas y sostenibles, dijo.
Como parte de la sesión, Fidencio Briceño Chel director general de Museos y Patrimonio de la Sedeculta, presentó un panorama del patrimonio cultural del estado y señaló los riesgos actuales de la globalización, el impacto de culturas migrantes y las condiciones gubernamentales que erosionan la calidad de la cultura y tradiciones de los yucatecos.

Este organismo tendrá la prioridad de establecer un espacio permanente para coordinar los esfuerzos de salvaguardia del patrimonio vivo, desarrollar planes que contribuyan a su continuidad e incorporar su protección a las decisiones de gobierno, con una visión que reconoce el papel fundamental de las comunidades en la conservación de sus saberes y tradiciones.
Según publicaciones del Instituto para la Preservación de la Cultura Maya (Indemaya), los saberes y conocimientos mayas enfrentan un riesgo de desaparición por factores de modernización, urbanización, migración y la falta de transmisión intergeneracional entre abuelos y jóvenes.
El sobre uso de tecnologías como teléfonos celulares y el ritmo de la vida moderna reducen la convivencia directa entre las personas mayores y las nuevas generaciones. Con ello, el desplazamiento de jóvenes hacia las ciudades y los cambios en las dinámicas económicas alejan a las comunidades de sus prácticas tradicionales. Además de la llegada de población ajena, distante y separada de la cultura yucateca modifica y transforma lenguaje, costumbres y diluye saberes y conocimientos ancestrales, tradiciones y valores de la cultura natural.
Asimismo, la transformación de los ecosistemas y la pérdida de contacto con la tierra afectan la práctica viva de saberes como la milpa, la herbolaria y la meliponicultura, entre otros. (imágenes de internet/No tengo derechos de imágenes)
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