
Mérida, Yuc- 26 de oct- William Parra – El país sigue perdiendo posiciones en legalidad y Estado de Derecho, en lo que va de 2026, se colocó en el lugar 125 de 143 evaluados retrocediendo 4 posiciones, según registros del organismo Proyecto de Justicia Mundial – World Justice Project-. El Estado de Derecho es uno de los principales reclamos empresariales al gobierno ante la incertidumbre económica en el país.
El reporte del organismo internacional posicionó a México entre los más corruptos del mundo, con una caída del 2,7 por ciento en la percepción de la población en materia de seguridad jurídica y un retroceso de 8,4 por ciento en el último lustro.
Al respecto, tanto la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex-Mérida) y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE- Yucatán) que aglutina a 17 cámaras empresariales del estado, han insistido en la necesidad de una mayor certeza jurídica y responsabilidad judicial sobre procesos legales y administrativos de las ramas judicial, vitales para la llegada de capitales externos.

En este tenor, Coparmex-Mérida dio a conocer en agosto pasado una evaluación realizada entre socios del organismo con resultados negativos a la inversión, debido primordialmente a la incertidumbre económica y jurídica del país y del estado.
A su vez, Coparmex nacional informó que sólo 2 de cada 10 socios del organismo gremial empresarial considera que es buen momento para invertir. 1 de cada 2 empresas fue víctima de un delito; la extorsión encabeza la lista y 58.7 por ciento aumentó su gasto en seguridad.
El ánimo de las empresas mexicanas para invertir registró su mayor caída anual desde 2020, año en el que comenzó a medir este indicador en Data Coparmex. Además, la proporción de empresarios que consideran que es un buen momento para invertir se ubicó en apenas 23 por ciento, lo que representa una disminución de 16.5 puntos porcentuales respecto a la medición anterior que fue de 39.5 por ciento.
De acuerdo con los resultados de Data Coparmex 2026, únicamente 2 de cada 10 socios consideran que existen condiciones favorables para realizar nuevas inversiones, reflejando un deterioro significativo en la confianza empresarial.
La pérdida de confianza también se refleja en las decisiones de crecimiento. En un año, los planes de expansión de las empresas pasaron de 62.8 a 50.3 por ciento, mientras que la incertidumbre económica y política y la inseguridad se consolidaron como los principales obstáculos para crecer.
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