José Cortazar Navarrete– Mérida, Yuc.- El Patronato de las Unidades Culturales y Turísticas del Estado de Yucatán (Cultur), ultima los detalles logísticos para recibir a unas 18 mil personas en las zonas arqueológicas de Chichen Itzá y Dzibichaltún, para presenciar el fenómeno del equinoccio de otoño este sábado 21, domingo 22 y lunes 23 de septiembre.
El organismo informó que, el fenómeno del equinoccio de otoño será visible en Dzibichaltún en un horario estimado a las 6:10 horas, por lo que el acceso a este emblemático sitio arqueológico se abrirá desde las 5 de la mañana y se estima la presencia de unas 2 mil 500 personas los días sábado, domingo y lunes.
La institución dio a conocer que el operativo vial y de seguridad se ha integrado con personal de la dependencia, Protección Civil y Seguridad Pública para los accesos desde la carretera a Progreso hasta la zona arqueológica y el estacionamiento de sitio arqueológico.
En el caso de Dzibichaltún, Cultur establece que, el fin de semana el horario de visita a la zona arqueológica será sábado 21, domingo 22 y lunes 23 de septiembre se abrirá desde las 5:00 am hasta las 6 de la tarde.
En Dzibilchaltún, con el paso del Dios Kin por el Templo de las 7 Muñecas, en la penúltima semana de este mismo mes, declaró su director general, Mauricio Díaz Montalvo.Estos fenómenos arqueo-astronómicos ocurren dos veces al año, la primera vez en marzo y la segunda ahora, en septiembre.
Para los días sábado y lunes, además de la cuota al INAH de 75 pesos, los visitantes extranjeros pagarán 152, en total 227 pesos. Los visitantes nacionales pagarán 75 más 49 que es la cuota de Cultur, que suman124 pesos y los residentes en Yucatán, únicamente cubren la cuota INAH de 75 pesos, dijo.
En su caso, para la zona arqueológica de Chichen Itzá, se estima que unas 15 mil personas acudirán desde Mérida, Valladolid y el Caribe Mexicano para precenciar el “arribo de Kukulkán” y el fenómeno de luz y sombra en las escalinatas de El Castillo, en la urbe maya.
Ahí, Cultur ha establecido un dispositivo más amplio para atender al volumen de asistentes que se valora el domingo como el más importante en número de visitantes.
En este sitio turístico el operativo integra una tarea más amplia de personal, apoyo vial, seguridad y asistentes. Por ello, está previsto el horario de apertura de la zona arqueológica desde las 8:00 horas hasta las 16 horas, cerrándode el acceso y salida a las 18:00 horas. En su caso, el evento “Las Noches de Kukulkán” se mantiene en su horario habitaul a las 20:00 horas.
La dependencia ha establecido que, en el caso del fenómeno de luz y sombra en Chichen Itzá alcanzará su finalización pasadas las 17 horas. El fenómeno del luz y sombra es el más atractivo de esta temporada y por ser fin de semana, se estima que el número de asistentes aumentará, primordialmente de turistas internacionales desde Valladolid y el Caribe Mexicano.
En este sitio arqueológico los turistas extranjeros pagarán la cuota de 481 pesos; los nacionales 202, pago al INAH y cuota estatal respectivamente y los residentes yucatecos sólo los 75 pesos, los días sábado y lunes, porque los domingos el acceso es gratuito
En el hemisferio norte, el equinoccio de otoño del 2019 será el 23 de septiembre a las 07:50 horas UTC (02:50 en la madrugada). De acuerdo con los cálculos del Observatorio Astronómico Nacional, esta estación durará 89 días y 20 horas, con lo cual concluirá el 22 de diciembre con el comienzo del invierno.
El término equinoccio proviene del latín “aequinoctium”, que significa literalmente “noche igual” y esto se debe a que el Sol cruza el ecuador celeste de la Tierra, logrando que sus rayos incidan de la misma manera en el hemisferio norte y en el sur y por lo tanto, el día tiene la misma duración que la noche en todos los lugares del planeta.
En el momento en que se produce el equinoccio de otoño en el hemisferio norte, el día y la noche duran casi lo mismo, por lo que en la antigüedad se creía que la llegada de esta estación marcaba un periodo de equilibrio en el mundo.
En la cosmovisión maya, el equinoccio que se aprecia también en otras importantes urbes, marcaba la presencia ancestral del dios Kukulkán (serpiente emplumada), que retornaba para traer consechas y buenas lluvias, en respuesta a los llamados y alabanzas que realizaba sacerdotes y el pueblo maya.
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