José Cortazar Navarrete- Mérida, Yuc. – Calificados como dolorosos, lacerantes y reflexivos, terapeutas, sacerdores, maestros y padres de familia, calificaron los hechos que se presentaron este dia en una escuela en la ciudad de Torreón, Coahuila, que dejó como saldo, dos personas muertas y seis heridos con arma de fuego, ocasionadas por un menor de edad.
Al preguntar sobre este tema, cinco personas de diferentes estratos de la sociedad yucateca opinaron y ofrecieron sus puntos de vista sobre estos acontecimientos que impactaron a los mexicanos. En sus aportaciones señalaron su consternación, asombro, preocupación y tristeza por los acontecimientos que marcan un referente en los procesos violentos que se viven en México.
Por separado, una psicóloga, una maestra, un sacerdote, un padre de familia y un catedratico universitario externaron los alcances e impacto de un hecho tan grave con la proliferación de armas en poder de menores de edad, los incrementos desmedidos de violencia, la exposición de los medios de comunicación a hechos violentos y la falta de atención por parte de los padres de familia con sus hijos.
De esta forma, la psicóloga y terapeuta Adriana Novelo López, docente en una institución universitaria local, señaló que este tipo de situaciones ponen en evidencia la exposición de los menores de edad a situaciones de alta presión y la falta de atención de padres de familia y docentes de comportamientos y alteraciones psico emocionales de los estudiantes.
Destacó que, no es facil determinar un contexto tan particular como este hecho, pero es claro que, los niños y adolescentes están constamente expuestos a hechos de mucha violencia. Desde diferentes escenarios, los niños reciben mucha información que no pueden o no saber registrar o digerir y acumulan presiones y frustraciones que se acumulan y suelen explotar sin el debido cuidado y vigilancia de educadores y familiares.
Sobre el mismo tema, la maestra de educación primaria, Rita Madera Escamilla, con 23 años de experiencia, recalcó que, los niños cada vez son más retraídos e introvertidos debido al poco contacto que tienen en el núcleo familiar. Situación que se complica en los espacios educativos si el niño afectado no es capaz de superar sus emociones encontradas junto a otros más que son más abiertos y expresivos.
Estableció que, una maestra de grupo debe de ser capaz de poder detectar e intervenir con los padres de familia cuando se presentan hechos iniciales de violencia de un alumno. Pero en ocasiones el docente tampoco tiene la sensibilidad para confrontar estos pequeños incidentes que se acrecientan y en muchas veces se desbordan en hechos más críticos de violencia en las aulas, manifestó.
A su vez, el pastor presbiteriano, Manuel Zalgado Puc, sostuvo que, la violencia ha inundado los espacios más pequeños de una casa y hoy se vive con violencia, acostumbrándose a ella, sin la capacidad de atener y recomponer hechos o situaciones que gestan conductar más apremiantes y que pueden ocasionar conflictos emocionales que rebotan en las aulas.
No es noticia la gran cantidad de hechos violentos que giran en torno a la presencia de los menores, incluso en su convivencia con otros niños. Es muy alta la exposición de los medios de comunicación y las grandes marcas y empresas que venden productos con imágenes y posturas que refuerzan las condiciones de vulnerabilidad a la que se enfrentan los niños y jóvenes, que son el blanco más importante de estos mensajes y publicidad.
En su oportunidad, Raúl Herrera Gamero, padre de familia destacó su asombro por los hechos que se dieron a conocer a través de medios informativos. Ningun padre de familia está listo para escuchar una noticia como esta, sostubro, es sumamente triste, porque un niño tenga acceso a un arma de fuego sin control o posibilidad de protección y por elcance que de una situación que lastima a mas inocentes, dijo.
Este hecho obliga a que los padres de familia reflexionemos de manera puntual la situación por la que están atravesando nuestros hijos, advertir una urgencia de cuidar cada espacio en el que se desemvuelven y visitan y a reducir al máximo los juegos, los espacios donde se prodiga esta violencia que se reproduce, enfatizó.
Ningún padre de familia está preparado para recibir una noticia de este tipo, argumentó y tampoco para suponer que, aun y cuando tus hijos están en la escuela están seguros. El clima de violencia que alcanza este país está escalando los peldaños más altos, repuso y las autoridades, las escuelas, los padres de familia somos responsables de que esto nunca más se vuelva a repetir, comentó.
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