José Cortazar Navarrete– Mérida, Yuc.- La Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, Canacintra, rechazó la postura del gobierno federal de anular la Reforma Energética por la vía de la cancelación a nuevas rondas de licitación de bloques para exploración y producción de hidrocarburos, así como los cambios normativos a los acuerdos de monopolios.
Alberto Abraham Xacur, presidente de Canacintra Yucatán aseveró que, el sector de la transformación establecen diez puntos que el gobierno federal deberá tomar en cuenta para formalizar cambios y pidió a la autoridad rectifique ante las atribuciones que está tomando y que son contrarias a las la confianza de inversionistas.
El dirigente empresarial pidió generar confianza para el sector privado y trabajar más allá de ideologías en aspectos económicos y políticas que permitan mantener un dialogo permanente con los sectores productivos para lograr una mejor política energética.
Abraham Xacur destacó que Canacintra se opone al retroceso histórico que representaría de facto la anulación de la Reforma Energétca por la vía de la cancelación a nuevas ronda de licitación de bloques para la exploración y producción de hidrocarburos.
De la misma forma, a los cambios que normativos o acuerdos en la Comisión de Monopolios Públicos o Privados, donde se establece que, estos organismos toman recursos de los usuarios o del erario público para generar falsas ideas de éxito o crecimiento económico a costa de terceros.
Expuso que, el sector de la Iniciativa Privada ha solicitado al gobierno abra un espacio de dialogo con los actores reelevantes del sector energético para definir políticas energéticas que proyecten a México.
Informó que, los energéticos en cualquiera de sus presentaciones: electricidad, gas natural, petróleo, gasolinas, gas lp, etc., representan insumos indispensables para la competitividad, el crecimiento económico, la generación de empleos y el combate a la desigualdad en México
También que, la calidad, suministro continuo y precio de los energéticos son elementos clave, para la actividad económica de nuestro país; de manera muy importante, para el sector industrial y para las empresas de menor tamaño, al ver impactados sus costos de producción por la energía entre el 30 y el 60% de estos.
Hoy en día, las empresas como CFE y Pemex empresas productivas del estado, deben fortalecer su administración y perfil financiero para competir en un mercado abierto, con estándares cada vez más exigentes, expuso.
Los activos productivos de CFE y PEMEX cayeron en la obsolescencia y sus reservas se vieron disminuidas de manera crítica, tanto por la carga impositiva excesiva a la que fueron sujetos, como por la falta de recursos disponibles para hacer inversiones, indispensables para dotar de electricidad y combustibles con la calidad adecuada a una creciente población e industria en expansión, señaló.
Para poder ser competitivos, defender nuestros mercados y generar empleos, los industriales de Canacintra, apoyamos y acompañamos en 2014, la Reforma Energética de México, mediante el diálogo franco y el consenso democrático con las fuerzas políticas representadas en el congreso de la unión, expuso.
Dicho ejercicio derivó en modificaciones a la constitución, leyes secundarias y creación de nuevas leyes reglamentarias en materia eléctrica y de hidrocarburos. La reforma aperturó mercados de manera regulada a la inversión privada, nacional y extranjera en el sector de energía en México, subrayó.
El presidente de Canacintra Yucatán señaló que, en 2019 se detuvo la caída histórica en la producción de petróleo de México con mil 754 millones de barrilles producidos, esto no hubiese sido posible sin la inversión de 11 mil de dólares, que aportan 47 mil de barriles diarios, que dieron los contratos que se adjudicaron de manera transparente en las rondas de licitación abiertas a privados nacionales y extranjeros que ofrecieron además importantes regalías al erario público.
Se estima que, en 2024 los privados estén extrayendo 250 mil barriles diarios de petróleo al amparo de dichos contratos, enfatizó.
Experiencias de apertura del mercado energético en Brasil, Colombia y Noruega, acreditan que desde que se aprobó la última ley reglamentaria hasta que, se extrajo el primer barril de petróleo por parte de empresas privadas pasaron cuando menos 5 años.
Agregó que, México necesita anualmente inversiones privadas y públicas del orden de 280 mil millones de dólares para generar crecimiento económico arriba del 4%. Dichas inversiones requieren certeza jurídica y un marco legal estable en el mediano plazo que, genere confianza en quienes arriesgan su dinero, crean empleos y soportan el presupuesto federal mediante el pago de impuestos.
Las empresas privadas del sector energético tienen 107 contratos firmados que implican inversiones 36 mil millones de dólares adicionales en los próximos años y si bien se ha reiterado el respeto a estos contratos. Las reservas 3p (posibles, probables y probadas) de petróleo deben sostenerse o acrecentarse con nuevas inversiones producto de asignaciones y licitaciones ejecutadas de forma ininterrumpida año con año, cualquier retraso en los planes se pagará con escasez en el futuro, concluyó.
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