José Cortazar Navarrete Mérida, Yuc. 12 de diciembre– Arqueólogos y ambientalistas han iniciado un monitoreo de las estructuras mayas en los principales sitios de Yucatán que registran cambios en las estructuras y basamentos por efectos de cambio climático. José Huchim Herrera, director de la zona arqueológica de Uxmal, señaló que, han presentado un proyecto al INAH para medir y cuantificar el impacto ambiental que reciben estos sitios ancestrales por los cambios climatológicos.
Huchim Herrera destacó que es evidente que, las estructuras, que muchas de ellas ya tienen más de mil años están siendo afectadas. Tras el paso de los huracanes, dijo, se presentaron desplomes parciales en Sayil, en la zona del palacio; en Chacmultún también un desplome parcial, en Uxmal también se presentó un asentamiento producto de las lluvias en un edificio, repuso.

El arqueólogo explicó que, han presentado una propuesta al Instituto Nacional de Antropología e Historia que implica el monitoreo de la temperatura de los edificios de Uxmal, Sayil y Labná, donde los meses de secas las estructuras alcanzan una alta concentración de calor y posteriormente con las lluvias se agrietan y fracturan por hongos y líquenes, expuso.
Los cambios drásticos del ambiente están afectando las estructuras milenarias mayas, expuso, estamos monitoreando las condiciones de este impacto y saber hasta cuándo se podrán sostener en píe muchas de estas estructuras, dijo.
El director de la zona arqueológica de Uxmal y la ruta Puuc, destacó que, el deterioro es evidente, la humedad, la vegetación, los efectos de lluvias y excesivas temperaturas están haciendo mella en los edificios y estructuras. La exposición de estas construcciones a lo largo del tiempo está registrando daños evidentes y es preciso saber y profundizar los alcances de este impacto, destacó.
Es momento saber si ya estamos en focos naranjas, la situación y el daño que tienen estos edificios mayas que han sido reconstruidos, muchos de ellos, con elementos originales, en el caso de la argamasa procesada por albañiles yucatecos, pero es evidente que el daño está causando una serie de afectaciones y es preciso anticiparse a estos problemas, con estudios profundos y que permitan atender el problema, señaló.
Se necesitan generar propuestas y anticiparse a estos problemas para mantener la conservación del patrimonio histórico, como es el caso de estas ciudades mayas que tienen en algunos casos hasta mil 200 años.
“Son de piedra, dirán algunos, han estado expuestas al clima siempre, pero es preciso establecer que, a lo largo del tiempo, han sufrido la exposición a estos fenómenos y los cambios están dañando las bases y construcciones y es preciso anticiparse y atender su conservación” recalcó.
Incluso, detalló, el campamento que sirve para las tareas de protección del personal que trabaja en el mantenimiento de las zonas arqueológicas resultó con graves afectaciones por las lluvias, porque ya tiene más de 60 años y ahora estamos trabajando en darle mantenimiento, dijo.
Huchim Herrera enfatizó que se ha hecho una evaluación de los daños que se presentaron con las lluvias y se trabaja con las aseguradoras para compensar gastos y prever la recuperación de las intervenciones en los sitios arqueológicos afectados, pero, el trabajo de seguimiento sobre el cambio climático será a mediano y largo plazo para obtener un dictamen y trabajar incluso junto con otros especialistas para saber más de este proceso, sostuvo.
El cambio climático se está reflejando en la piedra caliza que son las bases con las construcciones, hay evidencia de fisuras en los edificios. Haremos un monitoreo de un año sobre toma de temperaturas en los edificios y de esta forma poder saber y tener registros del impacto del calor y la humedad en las construcciones y presentar una evaluación sobre estos datos, comentó el arqueólogo.
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