
José Cortazar Navarrete Mérida, Yuc. 21 de diciembre- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha completado un catálogo con 396 naufragios que van desde el siglo XVI hasta el siglo XIX en diferentes áreas del litoral yucateco, lo que abre la oportunidad para implementar una propuesta de turismo para cooperativas pesqueras.
Helena Barba Meinecke, responsable de Arqueología Subacuática de la Península de Yucatán, área dependiente del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) detalló que, en las últimas dos décadas el organismo ha documentado estos naufragios que han sido debidamente fotografiado y ubicados y se trabaja con cooperativas pesqueras de Sisal y San Felipe para organizar a la comunidad y obtengan un beneficio con un nicho de mercado turístico de buceo.
Detalló que las investigaciones realizadas desvelan que los naufragios van desde pecios españoles hasta embarcaciones mexicanas que sucumbieron por muy diferentes motivos, entre los siglos XVI hasta el XIX. Los hallazgos marinos concentran parte de las estructuras de embarcaciones, algunas piezas metálicas, anclas y productos que se han conservado en el lecho marino
Barba Meinecke destacó que, se ha documentado incluso las embarcaciones que sufrieron de abandono en Isla Pérez, en el Parque nacional Arrecife Alacranes, al norte de Puerto Progreso, destacó.
Expuso que, las investigaciones se llevaron al cabo por diferentes grupos de buzos e investigadores del INAH quienes han ubicado y referido los detalles de estas naves, se ha seguido un proceso histórico detallado para conocer la bandera o nacionalidad de la embarcación, los posibles responsables de estas naves, su tripulación, cargamento y las causas de sus tragedias.
El último hallazgo y más importante que se ha documentado fue hace dos meses, explicó cuando se informó del vapor “La Unión” descubierto en aguas de Sisal, Yucatán, que naufragó a 2 millas del puerto entre 1855 y 1861.
Según se ha detallado, este barco llevó a Cuba un promedio mensual de 25 y 30 mayas capturados durante la Guerra de Castas o engañados con documentos falsos. Los archivos que se han seguido en documentación mexicana, española y cubana confirmaron esta nave, luego de tres años de investigación.
En este momento, destacó la entrevistada, se trabaja con buzos y pescadores de Sisal y San Felipe, para implementar acciones de reconocimiento, capacitación, información y detalles de los sitios para que puedan proteger estas área de posibles saqueos y se organicen para desarrollar turismo con grupos de investigadores, turistas y excursionistas que permitan una derrama económica para la población.
Es vital dijo, que la concientización de los pescadores apoye estas propuestas, porque, es un patrimonio histórico que les pertenece a las comunidades y puede dar un beneficio importante sabiendo cuidarlo y protegerlo, además de preservar la información y datos históricos de cada hecho que pueda darle calidad y mejorar servicios para las cooperativas pesqueras que se incluyan en estas tareas turísticas, concluyó.
Descubre más desde NotaTrasNota
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
