José Cortazar Navarrete- Mérida, Yuc. 22 de abril– Según estudios científicos, nuestro planeta está perdiendo hasta un 2 por ciento anual de la superficie de manglares, el problema, según indican especialistas, el desbordado crecimiento de las zonas costeras, la especulación de la tierra en áreas de litorales y la falta de atención de las autoridades para implementar políticas públicas y detener este ecocidio.
Al celebración del Día de la Tierra, Jorge Herrera Silveira, biólogo, investigador del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) reiteró la importancia de la biodiversidad de los ecosistemas costeros yucatecos y el valor que aportan a nuestro entorno y nuestra calidad de vida.
El científico señaló que, “la temporada de huracanes y tormentas tropicales en el Caribe durante 2020 —la más intensa desde que se tienen registros— fue uno de los más recientes ejemplos de los estragos que está causando el cambio climático y cómo el buen estado de estos ecosistemas es vital para mitigar sus graves impactos”, subrayó.
-Los manglares en el mundo se están perdiendo a una tasa de 2 por ciento anual, esto es grave, porque estos ecosistemas emiten el 10 por ciento de las emisiones de Carbono (CO2) causadas por la deforestación, a pesar de que solo cubren el 0,7 por ciento de la superficie terrestre.
“Conservar los manglares es indispensable para proteger a las costas de erosión, inundaciones y minimizar el impacto de huracanes y tormentas, aseveró. Este bosque captura más CO2 que cualquier otro y es zona importante para la fauna marina y cientos de especies de aves migratorias.
En esta celebración, exclamó, insistimos en el llamado a toda la población, a proteger la Tierra y de manera urgentes salvaguardar estos espacios verdes que dan tantas oportunidades de nuestro entorno y nuestra forma de vida, repuso.
La deforestación, la tala inmoderada, la excesiva urbanización y colonización de espacios sobre las zonas del litoral están dañando estos ecosistemas y es preciso poner un alto a este ecocidio que el ser humanos está provocando, reclamó.
Los hombres de ciencia y las instituciones han manifestado de manera reiterada su preocupación por el abuso en la tala de bosques tropicales. Es una de las mayores preocupaciones a nivel mundial y debemos de estar conscientes de este reclamo público y contribuir a evitar la erosión de estos puntos, que son de vital importancia para la supervivencia de nuestra especie y otras miles más.
En los últimos años, los ecosistemas costeros han empezado a tomar protagonismo en las discusiones ambientales, argumentó. El problema es el crecimiento y desarrollo de urbanizaciones y asentamientos irregulares sobre las áreas costeras de la zona peninsular, que dañan gravemente nuestro entorno y están provocando una agilización en el cambio climático.
Entre esos ecosistemas destacan los bosques de manglar, zonas de transición entre la vida marina y la vida terrestre, conocidos como la sala cuna de gran parte de la vida en el océano y destacados porque cada hectárea captura y almacena más carbono que cualquier otro bosque.
“Son como la piel en el cuerpo. Protegen al mar de lo que proviene de la tierra y a la tierra de lo que proviene del mar”, dijo.Herrera Silveira insistió en conocer a fondo este problema y sostuvo que, el 11 por ciento de las zonas de manglares se encuentran en gran amenaza de extinción y que, además, “la pérdida de las especies de manglares tendrá consecuencias económicas y ambientales devastadoras para las comunidades costeras”.
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