
El Ejército mexicano busca adquirir nuevos «juguetes» para fortalecer su lucha contra los grupos criminales, y esto incluye mejorar su capacidad en el aire. Hace unos días, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) lanzó una licitación internacional para la compra de 99 drones destinados a ser utilizados en operaciones relacionadas con la seguridad nacional y el orden interno. Estos nuevos dispositivos militares, de acuerdo con la licitación LA-007000999-SAIT63-2023 deberán ser «compactos, robustos, resistentes y modernos, con una capacidad de vuelo suficiente para llevar a cabo misiones de reconocimiento y exploración». El caso lo dio a conocer la columna Bajo Reserva, de El Universal.
La decisión sobre esta licitación se dará a conocer el próximo 1 de junio, y se espera que implique una considerable inversión económica. La adquisición de estos drones busca mejorar la eficacia y eficiencia de las fuerzas armadas en su lucha contra la delincuencia organizada y garantizar la seguridad de los ciudadanos.

Esta medida se produce a poco más de un año de que finalice el sexenio, lo que indica que el gobierno actual busca reforzar las capacidades del Ejército antes de la transición al siguiente periodo gubernamental. La adopción de tecnología moderna y el fortalecimiento del equipamiento militar son componentes clave para enfrentar los desafíos actuales y futuros en materia de seguridad.

El uso de drones en operaciones militares y de seguridad no es nuevo, pero la adquisición de un número significativo de estos dispositivos por parte del Ejército mexicano señala un compromiso con la innovación y la adaptación a las necesidades cambiantes en la lucha contra el crimen organizado. Estos dispositivos ofrecen ventajas tácticas, como la capacidad de realizar vigilancia y reconocimiento aéreo sin arriesgar la vida de los soldados y proporcionar información en tiempo real para mejorar la toma de decisiones en el campo de batalla.
El proceso de licitación permitirá a la Sedena evaluar las distintas opciones disponibles en el mercado internacional y seleccionar los drones que mejor se adapten a sus necesidades y requisitos. Además, la inversión en tecnología de punta también puede contribuir a la profesionalización y modernización del Ejército, lo cual es esencial en un contexto de crecientes desafíos en materia de seguridad.

Características de los drones
El Ejército Mexicano busca renovar su arsenal tecnológico con la adquisición de 99 drones profesionales mediante una licitación. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha establecido una serie de características específicas que deben cumplir estos dispositivos para ser utilizados en operaciones de seguridad nacional y del orden interior.
Las aeronaves requeridas deben ser de ala rotatoria, ya sean helicópteros o multirrotores, capaces de despegar y aterrizar verticalmente. Deben ser altamente maniobrables y precisas en su vuelo, pudiendo mantenerse en un punto fijo o volar a muy baja velocidad. La denominación técnica de estos dispositivos es RPAS (Sistema de Aeronave Pilotada a Distancia).

El sistema RPAS incluye una serie de elementos configurables, como estaciones de piloto remoto, enlaces de comunicación y control (C2), software de soporte y sistemas de monitoreo de salud en algunos casos específicos. Estos sistemas también pueden incorporar equipos de comunicaciones ATC, sistemas de determinación de vuelo y elementos de lanzamiento y recuperación.
Los drones solicitados por la Sedena deben ser de gama profesional, plegables, con un peso inferior a 1.2 kg y una estructura ligera pero resistente. Se espera que estos dispositivos tengan un alcance de vuelo de 14 km, sistemas de geolocalización, contraseñas de usuario, resistencia a vientos de hasta 10 km/h y velocidades superiores a 70 km/h. También deberán transmitir video en tiempo real con resolución 4K y contar con cámaras para largas distancias, además de cámaras térmicas. Las hélices deberán ser discretas en cuanto a ruido.

La Sedena busca adquirir 99 unidades de estos dispositivos, con un costo promedio estimado de $260,000 MXN cada uno. La licitación está en curso, y se espera que el fallo sea anunciado el próximo 1 de junio. Con esta inversión, el Ejército Mexicano espera mejorar significativamente sus capacidades de vigilancia y reconocimiento en la lucha contra los grupos criminales y garantizar la seguridad nacional.
Guardia Nacional y sus drones
La Guardia Nacional de México ha enfrentado diversos desafíos tras la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de ordenar su transferencia a control administrativo y operativo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana antes del 1 de enero de 2024. A pesar de estos obstáculos, la institución busca fortalecer su capacidad para combatir el narcotráfico, secuestro y extorsión, mediante la adquisición de drones aéreos y acuáticos por un valor total de 203 millones 601 mil 418 pesos.
Según documentos oficiales, el proyecto busca obtener drones con tecnología avanzada que incluya sensores de foto y video de alta calidad. La Guardia Nacional espera que estos equipos protejan la integridad física de sus elementos y proporcionen certeza en sus misiones. Además, la institución solicita que los proveedores de drones colaboren en el mantenimiento mecánico y electrónico de los equipos, a fin de extender su vida útil y aprovechar al máximo su potencial tecnológico.
Entre las características que deben tener los drones se encuentran: zoom, protección electromagnética, imagen térmica y función de cartografía. Estos equipos permitirán mejorar las capacidades tecnológicas de la Guardia Nacional, proporcionando imágenes y videos de alta resolución en sobrevuelos aéreos y atendiendo las solicitudes de las coordinaciones estatales. Además, se espera que estos dispositivos ayuden en la prevención de delitos como narcotráfico, secuestro, extorsión y delitos contra la salud, entre otros.

Sin embargo, la adquisición de estos equipos podría enfrentar demoras de hasta seis meses, debido a que son fabricados en el extranjero. Además, existe el riesgo de que la falta de presupuesto impida la compra de los drones.
La situación de la Guardia Nacional se ha complicado luego de que la SCJN invalidara la facultad del titular de la Secretaría de la Defensa Nacional para proponer y ordenar el nombramiento del comandante de la institución. También se derribó el régimen diferenciado del personal proveniente de la Policía Militar, lo que implica que todos los elementos serán juzgados conforme a leyes civiles.
Otro reto que enfrenta la Guardia Nacional es la integración de su personal. La sentencia de la SCJN establece que los elementos de la institución deben ser civiles, lo que podría llevar a que los militares comisionados soliciten su retorno a la Secretaría de la Defensa Nacional para no perder antigüedad
Fuente: La silla rota
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