La plaga, que provocó el cierre de la frontera estadounidense a la importación de ganado en mayo, sigue activa y afecta a las industrias cárnicas de ambos países

Autoridades sanitarias de México confirmaron la detección de dos nuevos casos de animales infectados por el gusano barrenador esta semana. Los contagios se registraron en una cabra en el Estado de México y en un becerro en Tamaulipas.
Este hallazgo se da en un contexto de tensión comercial, luego de que Estados Unidos cerrara su frontera sur al ingreso de ganado mexicano en mayo pasado tras la reaparición de esta plaga, la cual también tiene presencia en Centroamérica.
Detalles de los nuevos focos
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) detalló la ubicación y atención de los casos:
- Estado de México (Municipio de Tlatlaya): Se detectó en una cabra que presentaba una herida sin atención médica adecuada, la cual sirvió como punto de infestación para la larva. Se aplicó tratamiento inmediato y medidas preventivas a otros 20 animales del mismo rancho.
- Tamaulipas (Municipio de Llera): El caso fue identificado en un becerro el pasado miércoles.
Impacto en la industria
Las autoridades mexicanas continúan trabajando para contener el brote, que ha sacudido a las cadenas de suministro de la industria ganadera y de carne de vacuno en ambos lados de la frontera. La persistencia de casos complica el panorama para levantar las restricciones de exportación impuestas por Washington.
La información y los datos provienen de EL ECONOMISTA, basados en comunicados de la Secretaría de Agricultura.
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