Desde la frontera con Colombia, los militares y policías que desertaron del régimen venezolano viven una mezcla de alivio y escepticismo. Aunque celebran la captura de Nicolás Maduro, advierten que la libertad real no llegará mientras la cúpula militar que lo sostuvo siga en el poder

El obstáculo: Lealtad y estructura intacta
Para los exiliados, la detención de Maduro barajó las cartas, pero el juego sigue controlado por los mismos actores. Un coronel anónimo y exfuncionarios coinciden en que el alto mando es el verdadero problema:
- Lealtad al régimen: Los altos mandos, incluyendo al Ministro de Defensa Vladimir Padrino y al de Interior Diosdado Cabello (ambos buscados por EE. UU.), permanecen en sus cargos.
- Corrupción sistémica: Estimaciones independientes calculan que hay al menos 2,000 generales que se benefician de prebendas económicas, lo que asegura su lealtad al status quo.
- Transición simulada: La investidura de Delcy Rodríguez como presidenta encargada es vista con desconfianza, ya que representa la continuidad del chavismo bajo la mirada vigilante de Donald Trump.
La postura de los desertores: Retorno y reconstrucción
Williams Cancino, exagente de operaciones especiales, y Cleberth Delgado, exdetective y colaborador del fallecido piloto rebelde Óscar Pérez, expresan el deseo de los desertores de regresar para «poner orden»:
- Objetivo: No buscan una guerra civil («no queremos enfrentarnos entre hermanos»), sino contribuir a la instauración de una nueva institución de fuerza pública bajo un gobierno democrático.
- Esperanza: Ven en la líder opositora María Corina Machado una figura clave, aunque la postura de Trump respecto a ella aún es ambigua.
- Advertencia: Si no se logra un acuerdo para limpiar las instituciones, Delgado advierte que «las armas siempre han sido una opción», aunque matizan que prefieren la vía institucional.
El factor Estados Unidos
La situación es fluida. Trump ha declarado estar «a cargo» y advirtió a Delcy Rodríguez que pagará un precio alto si no «hace lo correcto». Sin embargo, no hay anuncios de despliegue de tropas, lo que deja a los desertores en la frontera esperando «el momento adecuado» para actuar.
La información y los datos provienen de EL ECONOMISTA y testimonios recogidos por la agencia AFP.
Descubre más desde NotaTrasNota
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
