Para 2026 el mínimo subió a 315.04 pesos, pero el 55% de la población trabaja en la informalidad y los precios de alimentos superan el ajuste salarial.

Aunque para 2026 el salario mínimo aumentó un 13% (llegando a 315.04 pesos diarios en la mayor parte del país y 440.87 pesos en la frontera norte), especialistas del Tec de Monterrey y la UNAM advierten que esto no es sinónimo de salud financiera.
Existen barreras estructurales y económicas que limitan el impacto de este incremento:
- Alcance limitado: El ajuste beneficia a 8.5 millones de trabajadores, pero la población ocupada es de casi 60 millones. El 55% trabaja en la informalidad sin prestaciones.
- Inflación vs. Salario: La inflación general ronda el 4%, pero alimentos básicos como la carne subieron 17.5%, erosionando el poder adquisitivo real.
- Restricción presupuestal: Al percibir mayores ingresos, las personas tienden a gastar más (sustituyendo comidas en casa por restaurantes, por ejemplo), anulando el beneficio.
La estrategia del 50/30/20
Ante este panorama, la Condusef y BBVA señalan que la clave no es solo ganar más, sino saber gastar. Recomiendan aplicar medidas de presupuesto estricto, priorizar el pago de deudas con intereses altos y seguir la regla de distribución de ingresos:
- 50% Gastos Básicos: Vivienda, alimentos, servicios.
- 30% Gastos Personales: Ocio y estilo de vida.
- 20% Ahorro: Fondo de emergencias y metas financieras.
Información tomada de EL ECONOMISTA.
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