
Mérida, Yuc. 13 de abril/Eduardo May/. – Luego de que una creadora de contenido digital se involucrara en una demanda federal por introducirse a zonas de anidación de flamencos, ocasionando un impacto negativo en las aves en la Reserva de la Biosfera de Celestún, ejidatarios de Rio Lagartos han impuesto restricciones especiales a visitantes para entrar a distintos puntos de la Ría donde anidan estas aves.
Los habitantes de la Reserva Natural de Ría Lagartos que incluye los poblados de San Felipe, Rio Lagartos, Las Coloradas y El Cuyo establecieron medidas especiales y un número definido de personas que podrán ingresar a los sitios de los humedales donde anidan las parvadas de flamencos.
Los ejidatarios argumentaron medidas especiales para proteger esta especie que se encuentra en temporada de anidación en las costas yucatecas. Recientemente se suscitó un hecho lamentable, cuando una mujer, presuntamente con cierta popularidad digital colocó videos y comentarios sobre los puntos de anidación de aves en la Reserva de Celestún, a 90 kilómetros al poniente de la Ciudad de Mérida, lo que ocasionó reclamos públicos y sanciones para la agresiva mujer.
Es de esta manera que, los habitantes del oriente del estado determinaron crear un “comité comunitario” que regule el número de personas y los vehículos que podrán ingresar a los puntos de anidación, zonas de descanso y cría de estas aves emblemáticas de la región.

Los pobladores señalaron la necesidad de establecer “un control” sobre las condiciones de los visitantes y la exigencia de que puedan ingresar, únicamente acompañados de guías certificados para evitar situaciones agresivas en el hábitat de estas aves, que pernoctan en las zonas de manglares yucatecos para procrear y crecer a sus polluelos.
Los lugareños establecieron que, esta medida se exige como una condición para evitar el volumen de personas que entran a los canales y zonas de anidación y ponen en riesgo la seguridad de los flamencos, así como la supervivencia de sus crías por el ruido de vehículos automotores, el número de personas que acuden y los desperdicios y productos que dejan en la ría, zonas de playa y caminos.
El anuncio, difundido como una acción necesaria se realizará con vigilancia de autoridades locales y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp). A través de las redes digitales, dieron a conocer estos acuerdos establecidos por los grupos de pescadores y guías certificados que trabajan estos espacios de vida silvestre.
El comité ejidal argumentó que el tráfico desordenado, el ruido y la presencia humana ponen en riesgo la reproducción del flamenco rosado, ya que el estrés y la sobre exposición pueden obligar a las aves a abandonar sus nidos, poniendo en riesgo los nidos y los polluelos que deben de ser protegidos en sus primeras semanas de desarrollo.
Mientras el comité defiende la decisión como “valiente y necesaria” para garantizar un turismo sustentable, la discusión sobre esta medida en donde hasta ayer no había un posicionamiento oficial, que indique, quién y cómo autorizó esta “auto regulación”.
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