
Mérida, Yuc. 3 de ago/William Parra. – A cuatro días de clausurar temporalmente la obra inmobiliaria Dunas en el Puerto de Chuburná, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profema) emitió un comunicado “para establecer las causas” de esta determinación, señalando que, en el terreno desmontado se encontraban especies endémicas en peligro como: de algodón y biznaga cabeza de gato, así como de iguana rayada, matraca yucateca y colibrí tijereta.
El organismo federal determinó detener la obra, que ya había aprobado junto con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), lo que permitió la autorización de permisos estatales y municipales.
Según la Profepa, en una inspección identificó la presencia de ejemplares, todas enlistadas en la NOM-059-Semarnat y no reportadas en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) previamente entregadas, inspección que realizó y aprobó la propia dependencia federal.
En el comunicado emitido la dependencia federal señaló qué realizó inspecciones en materia de impacto ambiental y forestal al proyecto «Construcción y Operación de Complejo Turístico Dunas», ubicado en Chuburná Puerto, municipio de Progreso, Yucatán. Durante las visitas detectó afectaciones a especies de flora protegidas por la Norma Oficial Mexicana NOM-059-Semarnat; además de incumplimiento de condicionantes establecidas en las autorizaciones ambientales y forestales e irregularidades en el manejo de los residuos derivados del desmonte, por lo que impuso como medida de seguridad la clausura temporal total de las obras, una condición que no detectó en inspecciones previas.

Según la dependencia federal, los días 28 y 29 de julio se realizaron sendas inspecciones en materia de impacto ambiental y el 30 de julio una inspección en materia forestal. Durante estas diligencias se verificó que las obras se encontraban en etapa inicial, con actividades de desmonte, despalme y movimiento de arenas para la construcción de plataformas, así como una remoción total de vegetación en una superficie de avance de 1.3 hectáreas, esto es: 13 mil metros cuadrados, equivalente al 30.8 por ciento de la superficie autorizada para el cambio de uso de suelo.
Además, se observaron ejemplares de bromelias, orquídeas, agaves y cactáceas fuera de su sistema y en proceso de marchitamiento, sin haber sido rescatadas para su reubicación en las áreas de conservación previstas en el proyecto.
Los inspectores de Profepa ahora si detectaron la presencia de las especies protegidas en aproximadamente la mitad de la superficie ya desmontada, esto es en 0.65 hectáreas, igual a 6,500 metros cuadrados. “Esto implica un daño irreversible directo a la estabilidad del ecosistema y representa una pérdida de la biodiversidad”, sostuvo la institución.
En consecuencia, se impuso como medida de seguridad la clausura temporal total de las obras y se inició el procedimiento administrativo correspondiente.
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